<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841</id><updated>2010-07-28T02:10:03.517-03:00</updated><title type='text'>Nerds All Star</title><subtitle type='html'>(recargado)</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://www.nerdsallstar.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default?orderby=updated'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;orderby=updated'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>227</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-4491450273041183235</id><published>2010-07-28T02:08:00.000-03:00</published><updated>2010-07-28T02:10:03.525-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Manuel Puig'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='epistemología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='conocimiento'/><title type='text'>La ignorancia es una bendición: por qué no es necesario leer a Manuel Puig</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La ignorancia es una bendición, y afirmo esto  como condición epistemológica de todo proyecto de conocimiento. Y vale  desdecirse. ¿A que no suena raro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esta semana &lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/" target="_blank"&gt;Ñ&lt;/a&gt; publicó un &lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2010/07/24/_-02205786.htm" target="_blank"&gt;especial sobre el escritor argentino Manuel Puig&lt;/a&gt;,  a propósito del vigésimo aniversario de su muerte. No mentiré diciendo  que leí la treintena de páginas dedicadas a su vida y obra, pero sí que  leí varias de ellas y que eché un vistazo a otras tantas. Tampoco  mentiré diciendo que leí, o que eché un vistazo siquiera, a algún libro  de Puig, pues no lo hice. Y mucho menos mentiré diciendo que las jóvenes  generaciones (y también las otras) estarán condenadas a la mutilación  educativa si no leen los libros de Puig, o si no leen al menos lo que  tienen para opinar las revistas culturosas sobre los libros de Puig,  pues estoy convencido de que tendrán vidas largas, felices y sabias sin  hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leer a Puig puede hacer tu vida mucho más plena, pero también puede  hacer tu vida mucho más plena no leer a Puig. Eso es lo que los queridos  críticos y analistas literarios olvidan demasiado a menudo. &lt;br /&gt;                                                                                     &lt;br /&gt;Casualmente ayer a la noche me preguntaron qué opinión tenía de &lt;strong&gt;El túnel&lt;/strong&gt;, la novela de Ernesto Sábato. No tengo ninguna opinión, respondí, sólo un buen recuerdo: fue el primer &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/los_libros_estan_de_adorno.html" target="_blank"&gt;libro&lt;/a&gt;  que aseguré haber leído cuando en realidad no lo había hecho. Me  alcanzó con el texto de la contratapa para argumentar sobre sus  virtudes, personajes principales, complicaciones de la trama y posibles &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/10/moralejas.html" target="_blank"&gt;moralejas&lt;/a&gt;  existenciales. La profesora de literatura del cole evaluó como muy  provechosa la exposición y me calificó con una excelente nota. Desde  entonces dejé de confiar en la mayor parte de quienes opinan sobre &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/10/perdido_en_malba_parte_2_los_chicos_realmente_cool_de_la_literatura_no_leen_best_sellers.html" target="_blank"&gt;literatura&lt;/a&gt;; especialmente cuando lo hacen en revistas culturosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; —¿Pero después lo leíste, no? —me preguntaron anoche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; —Claro —mentí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sábato y Puig y otro montón de apellidos —que se me mezclan, confunden y  escapan, que se relacionan con títulos de obras convertidas en santo y  seña, con periodos de un lejano esplendor literario local y con una  industria regional que no logró superar su caduca moda pasajera— forman  parte de un continente para mí inexplorado. No digo desconocido, pues  tengo noticias de su existencia; digo inexplorado, y con esto quiero  enfatizar la tautología: digo inexplorado porque no tuve oportunidad, o  tiempo, o deseos, de explorarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y entonces tenemos que hablar sobre la condición epistemológica de todo conocimiento: restar, no sumar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/la_ignorancia_es_una_bendicion_por_que_no_es_necesario_leer_a_manuel_puig.html"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-4491450273041183235?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/4491450273041183235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/4491450273041183235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/la-ignorancia-es-una-bendicion-por-que.html' title='La ignorancia es una bendición: por qué no es necesario leer a Manuel Puig'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-1775398963637464095</id><published>2010-07-26T02:06:00.000-03:00</published><updated>2010-07-28T02:08:29.869-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Repo man'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alex Cox'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='punk'/><title type='text'>Una película extraña, sucia, jugada, orillera, entretenida y llena de onda</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0404repoman.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 691px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0404repoman.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque muchos recordaron &lt;strong&gt;Repo! The genetic opera&lt;/strong&gt;, el film de 2008 con el mismo —mismísimo— argumento, cuando leí sobre &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/repo_men_los_confiscadores_van_por_tus_rinones.html" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;Repo men&lt;/strong&gt; (2010)&lt;/a&gt; supuse que se trataba de una remake de la película &lt;strong&gt;Repo man&lt;/strong&gt;  (1984). Estaba equivocado, no hay relación. Ahora que lo pienso fue una  idea apresurada y bastante absurda. ¿Quién querría hacer una remake de &lt;strong&gt;Repo man&lt;/strong&gt;? ¿Por qué? ¿Para qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A la hora de las traducciones, no conozco una palabra en español que  sea tan específica, y que suene tan bien, como “repo man”. ¿Confiscador?  ¿Recuperador? ¿Reclamador? Es un trabajo, seguramente no tan digno como  otros, pero &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/01/no_trabajes_nunca.html" target="_blank"&gt;trabajo&lt;/a&gt; al fin: confiscar bienes de deudores morosos. O como decía el eslogan de aquella película: robar autos legalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;strong&gt;Repo man&lt;/strong&gt; (1984) es una película extraña, sucia,  jugada, orillera, entretenida, llena de onda. Recuerdo haberla visto en  1985 o 1986, cuando tenía diez u once años, cuando las tiendas de  alquiler de video se llenaron de muchas otras películas extrañas,  sucias, jugadas, orilleras, entretenidas y llenas de onda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas películas poseían una extraña alquimia: algunas personas  respondían y otras no. Pero si respondías, si de alguna forma esas  películas de VHS rayado y banda de sonido oída en tele con parlante en  mono te provocaban una conmoción incapaz de describir (pues no poseías  el &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/02/el_mundo_en_un_texto_vol_3_y_final_colgando_de_los_pajaros.html" target="_blank"&gt;lenguaje&lt;/a&gt;  necesario para hacerlo), si accionaban algún interruptor en tu Área de  Broca e iluminaban una habitación llena de artefactos extraños cuya  existencia desconocías, entonces toda tu historia cultural —la historia  cultural de tu vida, los caminos que recorrerías al crecer, al volverte  un adolescente, un joven, un adulto— podía encontrar allí una simiente,  un punto de inflexión, una justificación. Lo sabías, lo intuías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me alcanzaron unos pocos segundos del &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=wylpeAXYcBQ" target="_blank"&gt;tráiler&lt;/a&gt; de &lt;strong&gt;El regreso de los muertos vivos&lt;/strong&gt;,  la película de Dan O’Bannon de 1985, para darme cuenta. En el  cementerio lluvioso un esqueleto salía de la tumba, abría la boca y se  oía la canción “Party time”, con la voz chillona de Dinah Cancer, la  vocalista de 45 Grave, una banda de &lt;em&gt;horror punk&lt;/em&gt;. Y entonces yo también quise formar parte de esa cultura extraña, sucia, jugada, orillera, entretenida y llena de onda.&lt;br /&gt;                                                                                    &lt;br /&gt;Es el tipo de cacofonía que producía &lt;strong&gt;Repo man&lt;/strong&gt;, la clase  de señal que admite una respuesta absoluta o que no lo hace. Los  reclamadores robando legalmente autos, el ambiente punk angelino de la  década de 1980, la banda de sonido (Iggy Pop, Black Flag, Suicidal  Tendencies, Circle Jerks, en sintonía con las musiquitas de los &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/03/zombies_parte_1_el_zombie_que_te_pario.html" target="_blank"&gt;muertos vivos&lt;/a&gt;: The Damned, T.S.O.L., The Cramps, The Flesh Eaters), los diálogos imposibles sobre &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/04/extraterrestres_abducen_a_milla_jovovich_pero_fracasan_y_pronto_vendran_los_zombies.html" target="_blank"&gt;platillos voladores&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/03/que_harias_si_pudieras_detener_el_tiempo.html" target="_blank"&gt;literatura de ciencia ficción&lt;/a&gt;,  el Chevrolet Malibú modelo 64 que desintegraba atómicamente a aquellos  que abrían el baúl. Accionaba el interruptor o no lo accionaba. Entre  medio, nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/una_pelicula_extrana_sucia_jugada_orillera_entretenida_y_llena_de_onda.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-1775398963637464095?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/1775398963637464095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/1775398963637464095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/una-pelicula-extrana-sucia-jugada.html' title='Una película extraña, sucia, jugada, orillera, entretenida y llena de onda'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-4484401860874765833</id><published>2010-07-23T21:37:00.002-03:00</published><updated>2010-07-25T21:40:13.382-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='capitalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='George Orwell'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='salud'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><title type='text'>Repo men: los confiscadores van por tus riñones</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0403repo.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 667px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0403repo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se estrenó, o se está estrenando en estos días, &lt;strong&gt;Repo men&lt;/strong&gt;,  la película de 2010 del director Miguel Sapochnick. Está bien. Un amigo  se queja cuando me pide alguna opinión sobre una película y yo le digo  que está bien. “¡Deberías ser crítico de cine!”, se queja. Sin embargo,  que una película esté bien me parece una interesante definición y un  atinado juicio de valor: es un buen artefacto cultural, es entretenida,  se la ve de buena gana. Está bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Situada en algún futuro no muy lejano, la película trata sobre un grupo de &lt;em&gt;repos&lt;/em&gt;  de la corporación The Union. “Repos” son los confiscadores, los  recuperadores: aquellos que recuperan los bienes puestos en garantía por  deudores morosos. En ese futuro tecnocrático, desalmado y tan próximo,  The Union se encarga de manufacturar, vender y &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/11/sandro_le_canta_a_su_donante_quieeeeeeeero_llenaaaaaarrrrme_de_ti.html" target="_blank"&gt;trasplantar&lt;/a&gt;  órganos artificiales. Cuando un cliente no puede pagar los altísimos  precios de un corazón, un pulmón, un hígado o lo que fuere, adquiere el  órgano con un crédito de obscenos intereses. Y cuando no puede afrontar  estas cuotas de obscenos intereses, la corporación envía a los &lt;em&gt;repos&lt;/em&gt;  a reclamar los bienes: destripan al deudor moroso y le extraen el  órgano artificial para que, a su vez, éste sea revendido a otro cliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El negocio —se explica— reside en que los &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/sofisticadas_fuerzas_de_mercadotecnia_guian_a_los_pescados.html" target="_blank"&gt;clientes&lt;/a&gt;  no abonen en efectivo, sino en que se endeuden, en que paguen los altos  intereses y que al final, cuando la deuda se vuelva desmesurada, la  compañía recupere los órganos. Un sistema redondo, eficaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; —Mi trabajo es simple —dice el &lt;em&gt;repo&lt;/em&gt; interpretado por el actor  Jude Law—. Si no podés pagar tu auto, el banco te lo quita. Si no podés  pagar tu casa, el banco te la quita. Si no podés pagar tu hígado, bueno,  ahí es donde entro yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/repo_men_los_confiscadores_van_por_tus_rinones.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-4484401860874765833?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/4484401860874765833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/4484401860874765833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/repo-men-los-confiscadores-van-por-tus.html' title='Repo men: los confiscadores van por tus riñones'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-7253558244390436709</id><published>2010-07-21T00:20:00.000-03:00</published><updated>2010-07-22T00:22:19.922-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='infancia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pobreza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='riesgo social'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sociología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='estado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='educación'/><title type='text'>El futuro que esperabas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0401futuro.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 338px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0401futuro.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace semanas, acaso meses ya, que paso por la puerta, lo miro y pienso  en que de seguro alguien más habrá notado la perversa ironía. Está en la  zona céntrica de la localidad de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2007/12/cuidado_con_tu_alma.html" target="_blank"&gt;Lomas de Zamora&lt;/a&gt;, en el &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/05/se_murio_barragan.html" target="_blank"&gt;sur del conurbano bonaerense&lt;/a&gt;. Forma parte de la serie de enormes pintadas callejeras, encargadas por la administración municipal, para conmemorar el &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/05/mientras_tanto_el_espectaculo_del_bicentenario.html" target="_blank"&gt;Bicentenario de la Revolución de Mayo&lt;/a&gt;. El eslogan se repite en todas ellas: “Lomas, el futuro que esperabas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pienso en perversas ironías porque reconozco el edificio agrietado y  frío, de paredes descascaradas y gruesas rejas cuya función es doble:  evitar entradas pero también prevenir salidas. Instituto Emilia y Manuel  Patiño, se llama. Nunca recuerdo el nombre técnico, pues los nombres  técnicos cambian todos los días con estas violentas olas de corrección  política que sacuden las costas de la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/11/los_maricas_estan_destruyendo_el_lenguaje.html" target="_blank"&gt;corrección lingüística&lt;/a&gt;, pero hasta no hace mucho habríamos dicho que se trataba de un &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/07/voley_correccional_peste.html" target="_blank"&gt;instituto de menores&lt;/a&gt;  (la palabra “menores”, por ejemplo, ya no es válida para designar estos  ámbitos; hay que decir “niños, niñas y adolescentes”). Ahora decimos  que es un instituto asistencial para niñas y adolescentes; antaño era  simplemente un instituto de menores. La función, como la canción, sigue  siendo la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque la palabra “menores” ya no sea correcta, el otro vocablo todavía  se emplea sin resquemores: “instituto”. Pues el término operativo es  “institucionalizar”. Son niñas y adolescentes &lt;em&gt;institucionalizadas&lt;/em&gt;.  ¿Sería ése el futuro que esperaban? ¿Estar confinadas en una  institución? ¿Estar institucionalizadas? ¿Las niñas y las adolescentes  esperan ese futuro, la institucionalización?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/el_futuro_que_esperabas.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-7253558244390436709?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/7253558244390436709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/7253558244390436709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/el-futuro-que-esperabas.html' title='El futuro que esperabas'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-1983215231143744291</id><published>2010-07-19T00:18:00.002-03:00</published><updated>2010-07-22T00:20:22.033-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='clima'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='televisión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><title type='text'>Sigue la fresca (y el mito de la sensación térmica)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0401calor.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 600px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0401calor.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sigue el frío en &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/10/puerto_madero_faena_hotel_y_despues_ninguna_luz_de_almacen.html" target="_blank"&gt;Buenos Aires&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/se_vino_la_fresca_y_el_pito_circuncidado_de_jerry_seinfeld.html" target="_blank"&gt;la extraña condición imaginada hace unos días&lt;/a&gt;, inspirada en la falta de prepucio del comediante Jerry Seinfeld, continúa dando tela para cortar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imaginamos a una persona incapaz de sentir frío o calor, como  anestesiada frente a los vaivenes climáticos estacionarios, a mitad de  camino entre un &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/03/el_fin_de_un_mundo.html" target="_blank"&gt;selk’nam&lt;/a&gt;  y un glande hebreo. Ahora imaginemos a esta persona mirando un  televisor, en momentos en que la temperatura es noticia, cuando cada  treinta segundos se escucha o se lee la expresión “sensación térmica”.  ¿Qué pensaría esta persona? ¿Se sentiría &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/11/los_maricas_estan_destruyendo_el_lenguaje.html" target="_blank"&gt;discriminada&lt;/a&gt;?  ¿Creería que se está perdiendo de algo importante y que todos se lo  refriegan en la cara? ¿La sensación térmica es un parámetro tan fiable  para entender las condiciones inmediatas y transitorias del hábitat?  ¿Alguien incapaz de experimentar sensación térmica debería saberse  incapacitado para comprender el mundo y su lugar en él? ¿Deberíamos  utilizar la expresión “persona con capacidades sensitivas diferentes” o  la expresión “persona con necesidades sensitivas especiales”? ¿Las  personas con capacidades sensitivas diferentes pueden contraer  matrimonio entre sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sostengo la hipótesis de que la sensación térmica es una aberración  conceptual, pergeñada e hipostasiada por los medios masivos de  comunicación con el propósito de construir acontecimientos noticiosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En su libro &lt;strong&gt;Efectos de agenda&lt;/strong&gt;, siguiendo el truco barthesiano de escribir sobre sí mismo en tercera persona, el semiólogo Eliseo Verón observó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;No conocía ningún otro país en el que se midiera, como en la  Argentina, la “sensación térmica”. En todo caso, en ningún país europeo  existe semejante información, y nunca había entendido cómo se puede  construir. Porque el concepto de sensación reenvía forzosamente a lo que  los teóricos de las ciencias cognitivas llaman los &lt;em&gt;qualia&lt;/em&gt;,  fenómenos que forman parte estrictamente del ámbito de la subjetividad  individual. La sensación térmica sólo se podría medir con una encuesta  diaria representativa de la población del país. Seguramente no era así  como se obtenía ese dato. En todo caso, le parecía interesante que una  información banalizada hasta ese punto transmitiera a toda la sociedad,  día tras día, una &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/05/nerds_all_star_miente.html" target="_blank"&gt;hipótesis epistemológica fundamental&lt;/a&gt;: la realidad es una cosa, la experiencia subjetiva de la realidad es otra. &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;  Si uno presta atención a los noticieros televisivos argentinos  (también se lo verá en radios y periódicos, pero es en la televisión  donde resulta más llamativo) notará que la temperatura ha pasado a un  segundo plano cuando se trata de construir el acontecimiento climático.  La noticia es la sensación térmica, pues, como si de magia se tratase,  permite moverse de 5º de temperatura al mucho más tremebundo 1º de  sensación térmica, o asimismo, de 37º grados de temperatura al más  bochornoso 43º de sensación térmica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo interesante es el modo en que esta información, imposible de  calcular con la ecuanimidad con que se la presenta (y probablemente de  ninguna otra manera), se desliza en la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/08/el_misterioso_caso_de_los_fosforos_azules.html" target="_blank"&gt;vida cotidiana&lt;/a&gt; como dato articulador. No se dice: “Hay 5º de temperatura”. Más bien: “Hay 1º de sensación térmica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/sigue_la_fresca_y_el_mito_de_la_sensacion_termica.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-1983215231143744291?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/1983215231143744291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/1983215231143744291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/sigue-la-fresca-y-el-mito-de-la.html' title='Sigue la fresca (y el mito de la sensación térmica)'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-620328108603009916</id><published>2010-07-16T22:03:00.002-03:00</published><updated>2010-07-16T22:05:16.328-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autobombo'/><title type='text'>¡400!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0400torta2.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 600px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0400torta2.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí vamos de nuevo, otro ejercicio de onanismo  autorreferencial. Levantemos las tazas de café y brindemos por otro  despropósito de la industria cultural: ¡400 entradas de Nerds All Star!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Estaba pensando en si insistir con la torta y las velitas. En el &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/07/100.html" target="_blank"&gt;número 100&lt;/a&gt; fue divertido por primerizo, por la  cuota de simultánea vergüenza y desvergüenza que conlleva golpearse la  espalda a uno mismo. Para el &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/03/200.html" target="_blank"&gt;número 200&lt;/a&gt; ya el chiste no era tan chistoso, pero  guardaba todavía algo de sorpresa: joder, doscientos textos. En el &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/11/300.html" target="_blank"&gt;número 300&lt;/a&gt; ya se respiraba cierta rutina cansada,  cierta interacción convencionalizada, aunque al menos el número 300  ameritaba hacer bromas con los 300 espartanos en polleritas. Confieso  que para este número 400, tratando de imaginarme alguna referencia  astuta mediante la cual alardear, sólo pude recordar cuánto me gustaba  el transportador circular que usaba en la escuela primaria. Nada más.  Recordarán que los transportadores semicirculares se gradúan en 180  grados sexagesimales, o 200 grados centesimales; los transportadores  circulares, pues, se gradúan en 360 grados sexagesimales, o 400 grados  centesimales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; —Un círculo se divide 400 grados centesimales —resumía la maestra,  mientras nos instaba a sacar el transportador circular y comprobar que  no mentía. Nada trascendente en términos educativos, pero más tarde, en  el recreo, jugábamos competencias para ver quién hacía rodar más lejos  su compás circular. Invariablemente perdía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Como anécdota era un punto muerto, pero la escuela, la niñez revoltosa y  el compás de 400 grados centesimales no tardaron demasiado en ligarse  con &lt;strong&gt;Los 400 golpes&lt;/strong&gt;, que es como se tradujo al español &lt;strong&gt;Les  quatre cents coups&lt;/strong&gt;, la película de 1959 del director francés  François Truffaut. La traducción literal no es del todo mala, siempre  que se recuerde que viene de la expresión francesa “Faire les quatre  cents coups”, algo así como “Hacer los cuatrocientos golpes”, que podría  injertarse de muchas maneras al español aunque ninguna traducción sería  óptima ni definitiva. Según lo que recuerdo de la jerga de los tiempos  en que hacíamos rodar compases, podría transcribirse como “Hacer las mil  y una” o “Ser la piel de Judas”. Si algún maestro francés nos hubiera  visto correteando detrás de los compases, habría exclamado, resignado y  molesto, que qué fastidio, que qué ganas de hinchar la guindas, que  siempre dando los cuatrocientos golpes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ni la película de Truffaut ni el compás circular parecían decir gran  cosa sobre la torta del 400. Sin embargo, había allí una idea.&lt;br /&gt;                                                                                   &lt;br /&gt;Escuché esta historia siendo adolescente, mientras holgazaneaba con un  amigo por las costas de Rocha, en Uruguay. Fue en el pueblo de Punta del  Diablo, a unos 300 kilómetros de Montevideo. Un hombre nos contó cómo  se levantó el poblado, hoy devenido en importante localidad veraniega:  gracias a los naufragios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Dijo el hombre que la Punta del Diablo ganó su denominación por las  complicaciones para la navegación y por la cantidad de barcos que  encallaban o se hundían en las costas. Cada vez que un barco naufragaba,  el mar empujaba los restos hacia la playa. Quien recogía lo que las  aguas traían, se constituía en su legítimo dueño. Se valoraban las  maderas, los barriles, cualquier resto de embarcación. Cuando alguien  recogía algo (por ejemplo, una tabla de madera), lo clavaba en la arena;  eso significaba que ese objeto le pertenecía a alguien y que no podía  ser apoderado por otra persona. Así se levantaron las casitas de  pescadores características de la localidad, altas y angostas, donde el  ojo de buey de un barco sirve de ventana y un mástil se convierte en  sólida viga para asentar cimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos, eso contó el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/400.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-620328108603009916?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/620328108603009916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/620328108603009916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/400.html' title='¡400!'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-5623392155376639648</id><published>2010-07-14T00:02:00.000-03:00</published><updated>2010-07-16T00:04:15.209-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='clima'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Buenos Aires'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pobreza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><title type='text'>Se vino la fresca (y el pito circuncidado de Jerry Seinfeld)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0399nievecuidado.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 356px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0399nievecuidado.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Alguien se acuerda de ese capítulo televisivo en el que el comediante  Jerry Seinfeld les agradecía a sus padres, irónico, que lo hubieran  circuncidado, y con eso, los responsabilizaba de haberle hecho perder un  30% de sensibilidad en su pene?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No sé cuánto habrá de cierto en ese 30%, ni siquiera si tal cosa puede  cuantificarse de ese modo. Es verdad, por otro lado, que aquellos  hombres que han sido circuncidados siendo adultos (por razones  religiosas, médicas, estéticas, higiénicas, etc.) y no en su octavo día  de vida como el pobre Seinfeld, aquellos que han tenido relaciones  sexuales antes y después de que les rebanaran su pito, saben que la  sensibilidad en el glande tras la extirpación del prepucio ya no es la  misma. “Es como tenerlo anestesiado”, comentan. También es cierto que  las damas suelen celebrar, y aprovecharse, de esta disminución de la  sensibilidad peneana profetizada por Seinfeld, como bien nos enseña &lt;strong&gt;Sex  and the city&lt;/strong&gt;. Pero no nos enrosquemos, y mejor quedémonos con  esta imagen: un extremo descenso de la sensibilidad corporal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora imaginemos que este 30% se convierte en un 100% y que no abarca  sólo la cabeza del pito, sino el cuerpo entero de una persona;  imaginemos que todos los malos registros etnográficos que se han hecho  sobre los indios del &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/la_bolivianizacion_de_tierra_del_fuego.html" target="_blank"&gt;extremo sur patagónico&lt;/a&gt; son ciertos y que estos  hombres y mujeres podían revolcarse desnudos sobre la nieve porque no  experimentaban la menor sensación de frío. Y por fin, imaginemos que  salimos a las &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/12/la_ortografia_del_virrey_cevallos.html" target="_blank"&gt;calles de Buenos Aires&lt;/a&gt;, con nuestra recién ganada  absoluta insensibilidad al frío (“es como tenerlo anestesiado”), en  estos días de clima invernal. ¿Cómo nos daríamos cuenta de que hace  frío?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La pregunta es tendenciosa, un pie para decir algo supuestamente  avispado. Nos daríamos cuenta por las ramas peladas de los árboles, por  la vestimenta de las personas, por sus gestos. Recordemos además que  esta insensibilidad imaginaria no significa súbita sordera, así que  escucharíamos en cada conversación alguna referencia al frío. Por  ejemplo, en esta &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/el_torpe_verdulero_no_entiende_el_interaccionismo_simbolico.html" target="_blank"&gt;interacción de manual&lt;/a&gt; con la panadera, el  carnicero, la portera o el taxista:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Buen día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─¿Buen día? ¿Con este frío? ¿Qué tiene de bueno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El frío se cuela en cada diálogo mundano de la ciudad de Buenos Aires,  pues lo que se cuela es la comprensión de una alteración en algún  “estado normal” donde el contraste entre inviernos fríos y veranos  cálidos es sólo una excepción estacionaria a una regla deseada. Buenos  Aires se imagina a sí misma en remera y suetercito, se piensa en un  permanente estado otoñal/primaveral donde el aumento y la disminución de  las temperaturas son sólo anomalías, irregularidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y según los términos contemporáneos, noticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/se_vino_la_fresca_y_el_pito_circuncidado_de_jerry_seinfeld.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-5623392155376639648?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/5623392155376639648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/5623392155376639648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/se-vino-la-fresca-y-el-pito.html' title='Se vino la fresca (y el pito circuncidado de Jerry Seinfeld)'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-3149949900144908359</id><published>2010-07-12T23:59:00.002-03:00</published><updated>2010-07-16T00:02:10.892-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros digitales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Stephen King'/><title type='text'>Desculando un audiolibro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0398audiobook.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 600px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0398audiobook.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Semanas atrás, previendo &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/los_ojos_de_gary_gilmore_una_despedida_por_si_no_nos_vemos.html" target="_blank"&gt;complicaciones en una operación refractiva&lt;/a&gt;,  previendo el peor escenario posible, previendo que el rayo laser  encargado de tajear mis ojos para corregir la miopía me dejaría más  ciego que Mr. Magoo, decidí anticiparme y aclimatarme a un nuevo estilo  de vida. Así que descargué un audiolibro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Nunca antes había leído, o escuchado, un audiolibro. La sola idea de  escuchar un &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/los_libros_estan_de_adorno.html" target="_blank"&gt;libro&lt;/a&gt; en lugar de leerlo se me antojaba una suerte  de malversación de recursos, como si desperdiciara un noble material de  una innoble manera. Leer ―escuchar― un audiolibro me parecía lo más  cercano que podía imaginarme a beber un Fernet con Cola: se arruina el  Fernet y se arruina la Coca Cola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Todo un problema. Elegir un libro ―que en este caso se trata de elegir  novelas o cuentos, ficción, narrativa, pues desde ya les adelanto que &lt;strong&gt;Cuantización  como problema de autovalores&lt;/strong&gt; del físico Erwin Schrödinger no  funciona del todo bien en soporte audio― no resulta una tarea sencilla  cuando uno prefiere el Fernet y la Coca Cola en vasos diferentes. Por un  lado no tenía ganas de dilapidar un libro que me interesara  escuchándolo antes que &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/05/leer_es_como_andar_en_bicicleta.html" target="_blank"&gt;leyéndolo&lt;/a&gt;; por el otro, sabía que tampoco  funcionaría si intentaba escuchar un libro que ni siquiera me interesaba  &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/01/el_lector_peatonal_respeta_los_derechos_del_escritor.html" target="_blank"&gt;leer&lt;/a&gt;. Entonces, para debutar como audiolector (creo  que inventé una gran palabra), opté por una tercera vía: escuchar un  libro que ya había leído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Decidí quedarme con &lt;strong&gt;El misterio de Salem’s Lot&lt;/strong&gt;, la  novela de 1975 de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/12/equivalente_literario_del_big_mac_y_las_papas_fritas.html" target="_blank"&gt;Stephen King&lt;/a&gt;, que leí hace unos veinte años y de la  cual sólo recordaba que había &lt;a href="http://edant.clarin.com/suplementos/cultura/2006/11/25/u-01315712.htm" target="_blank"&gt;vampiros&lt;/a&gt; y que al volumen que me habían prestado le  faltaban las últimas cinco o seis páginas. Desoyendo esas publicidades  que aseguran que la piratería es un delito y que uno arderá en el  infierno por violar los derechos de autor, busqué en Internet alguna  versión en audio. Había montones. Descargué una versión que parecía la  indicada, pero tras picarla un poquito con el Winamp comprobé que estaba  leída por un robot. Nuevo intento, nuevo robot. La tercera resultó ser  la vencida, leída por un ser humano, y entonces sí, me dispuse a leer,  escuchando, &lt;strong&gt;El misterio de Salem’s Lot&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/desculando_un_audiolibro.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-3149949900144908359?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/3149949900144908359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/3149949900144908359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/desculando-un-audiolibro.html' title='Desculando un audiolibro'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-1199725883105931159</id><published>2010-07-15T00:04:00.001-03:00</published><updated>2010-07-15T00:04:00.311-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='infancia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis alimentaria'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='malnutrición'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desnutrición'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alimentación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vejez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='niñez'/><title type='text'>Consecuencias de la malnutrición infantil</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un estudio de la Universidad de Michigan, publicado este mes en Social Science &amp;amp; Medicine, examina la disminución de las funciones cerebrales en adultos mayores que padecieron malnutrición infantil. Es interesante porque estas investigaciones, centradas en mortalidad y afecciones físicas inmediatas, suelen soslayar los efectos negativos a largo término. “Es importante que los políticos sepan que invertir en la niñez realmente tiene beneficios a largo plazo, no sólo para los individuos sino para la sociedad como conjunto ―dijo el sociólogo Zhenmei Zhang, director de la investigación―. Por ejemplo, combatir el hambre infantil puede reducir los gastos médicos futuros. Es muy costoso para las familias y para la sociedad cuidar de las personas que sufren demencia o deterioro cognoscitivo”. Recuérdese que el planeta alberga 1000 millones de personas hambrientas, que no pueden acceder a los alimentos básicos que aseguran su supervivencia; se suman 3000 millones de personas desnutridas, cuyo crecimiento y desarrollo está afectado por deficiencias alimenticias. En Argentina 2,1 millones de personas no acceden a una alimentación básica. Ocho chicos menores de cinco años mueren por día por causas ligadas a la desnutrición. Son personas ―diría Douglas Coupland― a las que el futuro ya les ha hecho daño.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-1199725883105931159?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/1199725883105931159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/1199725883105931159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/consecuencias-de-la-malnutricion.html' title='Consecuencias de la malnutrición infantil'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-2179885590128209880</id><published>2010-07-13T05:02:00.001-03:00</published><updated>2010-07-13T05:02:00.455-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lingüística'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='biología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Charles Darwin'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='evolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noam Chomsky'/><title type='text'>Noam Chomsky explica qué está mal con Darwin</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;What Darwin got wrong&lt;/span&gt; es el nuevo libro del filósofo y neurolingüista Jerry Fodor (en colaboración con el biólogo Massimo Piattelli-Palmarini). Viene bien recomendado por Noam Chomsky: “Este estudio, altamente informativo y cuidadosamente argumentado, se desarrolla en torno a dos tesis centrales. Primero, que existen alternativas a las teorías adaptacionistas neo-darwinianas clásicas que son plausibles y que pueden capturar principios que son la regla más que la excepción, incluso si se acepta el marco adaptacionista básico. Segundo, que este marco clásico no puede ser aceptado. Estas dos tesis son lo suficientemente independientes como para ser evaluadas por separado. Cualquiera que sea el resultado del compromiso intelectual con este estimulante trabajo, de seguro será una experiencia enriquecedora”. Habrá que ver. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-2179885590128209880?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2179885590128209880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2179885590128209880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/noam-chomsky-explica-que-esta-mal-con.html' title='Noam Chomsky explica qué está mal con Darwin'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-2823465323226057823</id><published>2010-07-11T04:27:00.001-03:00</published><updated>2010-07-11T04:35:35.810-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gastronomía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Stéphani Lacombe'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='costumbres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alimentación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Francia'/><title type='text'>Ritual de lo habitual</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_JRh7IL8sLPg/TDl0N6evk9I/AAAAAAAAAK8/VHRb3b__iXo/s1600/0000000stephanie-lacombe-15.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_JRh7IL8sLPg/TDl0N6evk9I/AAAAAAAAAK8/VHRb3b__iXo/s400/0000000stephanie-lacombe-15.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5492549002940355538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los franceses tienen una buena disposición teórica para la comida. Basta pensar en obras disímiles como &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fisiología del gusto&lt;/span&gt; de J. A. Brillat-Savarin, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El primer trago de cerveza&lt;/span&gt; de Philippe Delerm, las impresionantes &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mitológicas&lt;/span&gt; de Claude Lévi-Strauss o la película &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Delicatessen&lt;/span&gt; de Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro. Todo esto para recordar que este viernes 16 termina &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La mesa de lo ordinario&lt;/span&gt;, la muestra de &lt;a href="http://myop.fr/corporate/series/stephanie-lacombe"&gt;Stéphanie Lacombe&lt;/a&gt; que se expone en la Alianza Francesa. Tres años pasó la fotógrafa recorriendo mesas francesas de pueblos y ciudades, registrando el ritual habitual (cantaría Jane’s Addiction) de la comida diaria. Córdoba 946, gratis y en ayunas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-2823465323226057823?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2823465323226057823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2823465323226057823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/ritual-de-lo-habitual.html' title='Ritual de lo habitual'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_JRh7IL8sLPg/TDl0N6evk9I/AAAAAAAAAK8/VHRb3b__iXo/s72-c/0000000stephanie-lacombe-15.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-3233483747771137555</id><published>2010-07-10T00:18:00.003-03:00</published><updated>2010-07-10T02:17:53.675-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tiempo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deportes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fútbol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='espacio público'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='marxismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mundial Sudáfrica 2010'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Henri Lefebvre'/><title type='text'>Tiempo de Mundial, tiempo de fábula</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mañana se juega la final del Mundial. El lunes el tiempo volverá a su  eje y de nuevo tendrá el ritmo de las rutinas. Esta afirmación, que es  puro parafraseo, supone cierta tradición escolástica mucho más  interesante que la que el contexto más bien efímero de los medios de  comunicación es capaz de sugerir. Así leído, parece una perogrullada.  Acaso lo sea, pero (des) o (re) contextualizada podría obtener otro  estatuto de legitimidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hoy se juega la final del Mundial  –escribió hace cuatro años la ensayista Beatriz Sarlo–. Mañana el tiempo  volverá a su eje y de nuevo tendrá el ritmo de las rutinas. El Mundial,  en cambio, sucede en un tiempo excepcional, como la semana que  transcurre entre Navidad y Año Nuevo, o como los carnavales en los  lugares donde esa fiesta es verdaderamente significativa y no un  descubrimiento más o menos turístico de una tradición perdida. El  Mundial se desarrolla en un tiempo espeso y cargado de adivinaciones,  caracterizado por un suspenso eléctrico que en cualquier momento se  corta abruptamente".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el Mundial se trata de una fiesta  periódica, y que una fiesta periódica supone una particular percepción  del tiempo, es una premisa coloquial que podría sostenerse en diversas  fuentes doctas. Podría hablarse del mito del eterno retorno (la  regeneración colectiva de la sociedad a través de la repetición del acto  cosmogónico, de las hazañas paradigmáticas que denuncian una ontología  original), o podría desempolvarse el rico registro etnográfico sobre los  sistemas de intercambio de las festividades ceremoniales tradicionales  (el &lt;i&gt;potlatch&lt;/i&gt; o el &lt;i&gt;kula&lt;/i&gt;, por nombrar los más conocidos).  Podría también retorcerse lo suficiente a Martin Heidegger, Arthur  Schopenhauer, Thomas Mann, Marcel Proust, Friedrich Nietzsche, la ley de  Weber-Fechner, la ecuación del campo de Albert Einstein o la segunda  ley de la termodinámica para forzarlos a decir lo que uno necesita que  éstos digan. Los recursos teóricos son variados cuando los escrúpulos  epistemológicos están prostituidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso podría pensarse en  Henri Lefebvre, sociólogo y filósofo marxista francés nacido en 1901 y  fallecido en 1991. Lefebvre fue un lúcido estudioso de la vida  cotidiana, y si el Mundial supone una ruptura con la misma, nada mejor  que forzar sus textos para hacerlos decir lo que uno necesita que éstos  digan. En La proclamación de la Comuna, publicado en 1965, Lefebvre, ya  expulsado del Partido Comunista por hereje y charlatán, ya enredado con  los situacionistas de Guy Debord, escribió: "Un fenómeno total, a la vez  económico, sociológico, histórico, ideológico, psicológico, etc. Este  fenómeno total contiene en sí su unidad histórica; el conjunto buscado  por el conocimiento se encuentra incluido y se descubre allí. En tanto  fenómeno total, parece inagotable, y lo es".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se refería a las  revoluciones en general, y a la Comuna de París de 1871 en particular,  pero había allí una idea. Los ecos maussianos no aparecían sólo para  darle color a la praxis marxista, sino para indicar que un hecho social  total –una revolución o un espectáculo deportivo devenido en baratija de  mercado– absorbe cada elemento de la vida cotidiana con el fin de  "erigirse en medida y norma de la realidad humana". Se trata de un hecho  específico que es capaz de relacionarse con todos los demás hechos  específicos y hacerlos bailar a su ritmo, un ritmo siempre espeso y  lleno de adivinaciones. Un ritmo siempre capaz de hacerte trastabillar y  caer.&lt;br /&gt;Lefebvre había regresado a 1871 para rescatar una imagen que a  mediados del siglo XX parecía olvidada: la revolución como fiesta. "La  metamorfosis de la vida cotidiana en una fiesta sin fin, en una alegría  sin otro límite ni medida que la fatalidad de la muerte, ella misma  indefinidamente postergada".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el tiempo del Mundial es el  tiempo de la fiesta como hecho social total, entonces, mientras se  prolonga, todas las categorías de percepción temporal quedan –por  emplear una bella antigualla– descuajeringadas. Es el tiempo de una  celebración donde el resultado de un encuentro deportivo se convierte en  cuestión de vida o muerte; donde cada aspecto de los quehaceres diarios  está, si no sometido, sí embebido de esa celebración. La estructura  temporal de la vida cotidiana es atraída por el centro de la fiesta; se  distorsiona, se deforma, avanza a un paso entre atropellado y  estacionado, se corre de su eje: se descuajeringa. Mientras dura, la  fatalidad de la muerte –la fatalidad de la vida de todos los días, la  vida de pagar impuestos, trabajar, estudiar, hacer compras, no hacerlas,  cumplir horarios, preocuparse, ser responsable, perder la esperanza,  ver desmoronarse los sueños: la vida sin Mundial, la vida sin fiesta, la  vida miserable y triste que estamos obligados a llevar a fin de  comprender la excepcionalidad de los tiempos espesos de las grandes  celebraciones– queda indefinidamente postergada. Es un tiempo en el que  ninguna otra medida temporal puede penetrar. Es el tiempo de la fiesta.  El tiempo de poner entre paréntesis el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También el  espacio se descuajeringa junto al tiempo festivo del Mundial. Todas las  metáforas que hicieron furor en las últimas décadas (mundo globalizado,  territorio desterritorializado, cultura mundializada) parecen  convertirse en "realidades hasta cierto punto palpables" (la expresión  es de Pierre Bourdieu). Toda nación es una comunidad política imaginada  –propuso el historiador Benedict Anderson– porque sus miembros jamás  conocerán a sus compatriotas, no los verán ni oirán de ellos, pero aun  así tendrán una imagen de su existencia en comunión. Vivirán bajo  circunstancias similares, estarán sometidos a los mismos estímulos. Y  durante el Mundial esta idea de comunidad imaginada se extiende a un  territorio que excede los límites del estado-nación. Los cronistas  deportivos lo repiten: la fiesta mundialista se disfruta en todo el  globo, la fiebre por el fútbol no conoce fronteras. La fuerte función  metonímica de los medios de comunicación otorga consistencia a esa  comunidad mundial imaginada: la parte funciona por el todo. Una sociedad  de fomento italiana de Villa Urquiza ocupa el lugar de todo Italia, la  embajada brasileña toma el sitio de todo Brasil, un colegio del barrio  de Flores con alumnos coreanos ocupa el lugar de todo Corea (de todo  Oriente). Se suman imágenes de hinchas ondeando banderas en diferentes  ciudades y continentes, relatos en diversos idiomas, titulares de  periódicos en distintas lenguas. Todo el mundo, en simultáneo, está  viviendo lo mismo. ¿A que no provoca escalofríos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hasta aquí  podría forzarse toda analogía conceptual amparada en el descaro  epistemológico. La revolución y los revolucionarios –destacó Lefebvre–  luchan siempre por un porvenir, pues "el día que siguiera al alba  revolucionaria iluminaría una vida profundamente transformada". No hay  acción sin proyecto, y los elementos del proyecto se encuentran en el  trayecto. Nada de esto se aplica al tiempo festivo descuajeringado de la  fiesta del Mundial. No hay porvenir, ni iluminación, ni vida  transformada. Es un fervor que, a diferencia de las revoluciones que  soñó Lefebvre, sólo halla sanción mientras sucede. La fiesta dura lo que  dura la fiesta. Al día siguiente tiene algo de ajeno, algo de irreal.  La lógica del Mundial sólo puede aprehenderse mientras está en marcha.  Luego el fervor pasa, la emoción cesa, el momento queda atrás. El lunes  el tiempo vuelve a su eje y recupera el ritmo de las rutinas: la vida  miserable y triste que estamos obligados a llevar a fin de comprender  sus excepciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2010/07/10/_-02204836.htm"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(+) Marcelo Pisarro, "Tiempo de Mundial, tiempo de fábula", en Revista Ñ, 354, Diario Clarín, 10 de julio de 2010, p. 14. &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-3233483747771137555?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/3233483747771137555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/3233483747771137555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/tiempo-de-mundial-tiempo-de-fabula.html' title='Tiempo de Mundial, tiempo de fábula'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-8952604248844274162</id><published>2010-07-10T00:01:00.000-03:00</published><updated>2010-07-10T00:01:00.334-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Michael Taussig'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='drogas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='divulgación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='antropología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><title type='text'>Antropólogo propone museo de cocaína</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eso titulan los cables de noticias que llegan de México y que se replican por los medios como los memes de Richard Dawkins: “Antropólogo propone museo de cocaína”. El antropólogo es Michael Taussig (autor, entre otros, de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un gigante en convulsiones&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El diablo y el fetichismo de la mercancía en Sudamérica&lt;/span&gt;) y está en el Museo Tamayo del D.F. hablando de su libro &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;My cocaine museum&lt;/span&gt; (2004). Este libro maravilloso y terrible ―que va de los verdes campos colombianos a los blancos surcos de Wall Street― comienza así: “Podés encontrarlo cuando enfrentás el sol, cerrás los ojos, y mirás las líneas coloreadas danzar. Seguilas, seguí el calor, y llegarás allí como yo lo hice, todo el camino hacia Mi museo de la cocaína”. Está bien que una conferencia de antropología no es el sueño de todo cronista periodístico, pero vamos: es una ironía, muchachos. Un desliz poético. De mentiritas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-8952604248844274162?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/8952604248844274162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/8952604248844274162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/antropologo-propone-museo-de-cocaina.html' title='Antropólogo propone museo de cocaína'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-113970744921071777</id><published>2010-07-09T04:50:00.002-03:00</published><updated>2010-07-09T04:52:36.858-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lingüística'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mercado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='costumbres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Erving Goffman'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sociología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='interaccionismo'/><title type='text'>El torpe verdulero no entiende el interaccionismo simbólico</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0397verduleria.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 338px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0397verduleria.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No exagero cuando &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/guardar_el_pan_en_la_heladera_es_antinatural_y_hace_llorar_al_nino_jesus.html" target="_blank"&gt;insisto&lt;/a&gt; en las ventajas de comprar los víveres y  los enseres en grandes tiendas donde uno selecciona por sí mismo los  productos que desea llevar. Difícilmente podríamos entender &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/01/vidas_en_serie.html" target="_blank"&gt;nuestra sociedad&lt;/a&gt; sin comprender la complejidad  encerrada en la aparente simplicidad del sistema comercial de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/06/combo_1_unabomber_tenia_razon.html" target="_blank"&gt;autoservicio&lt;/a&gt;. Sus ventajas suelen reflejarse, por  ejemplo, a la hora de adquirir frutas o verduras. Es mucho más sencillo  tomar, manosear, sopesar, comparar o descartar comestibles perecederos  cuando lo hace uno mismo que cuando delega la tarea en algún apresurado  encargado, cuya falta de escrúpulos, por otro lado, no le hará perder el  sueño al optar por los especímenes más cercanos a la podredumbre que  pueda encontrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Debo reconocer, sin embargo, que en ocasiones sí recurro a la  verdulería de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/retos_1_como_no_viste_semejante_zocotroco.html" target="_blank"&gt;la cuadra&lt;/a&gt; y abandono el local con montones de  especímenes cercanos a la podredumbre. Comprar en esa verdulería me  resulta particularmente molesto por las razones expuestas, pero sobre  todo por otra razón específica: sospecho que el verdulero jamás oyó  hablar del interaccionismo simbólico. Podrá sonar a tontería, pero son  estas tonterías ―dirían los interaccionistas simbólicos― las que  mantienen a flote la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El problema con el verdulero de la cuadra es que falla en la  construcción de la escena enunciativa de la compra-venta. Habrán visto  que existen formas expresivas estandarizadas para el buen desarrollo de  ciertas actividades mundanas. Por ejemplo, uno va a comprar papas a la  verdulería. Las pide, las pesan, paga y le entregan su bolsa de papas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ―Gracias ―dice uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ―Gracias a usted ―le responde el verdulero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es una convención, una secuencia estandarizada. Técnicamente uno no le  agradece nada al verdulero, no está queriendo decir: “Gracias señor  verdulero por permitirme comprar sus verduras”. Se trata, en su nivel  más prosaico, de una simple muestra de cortesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El problema con el verdulero de la cuadra es que no entiende esta  simple convención de cortesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ―Gracias ―dice uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ―De nada ―responde el verdulero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y de un modo absoluto, total, ese “de nada” está mal. Que uno diga ese  “gracias” gratuito (valga…) se compensa con el “gracias” gratuito de la  contraparte; se compensa porque estas muestras de agradecimiento  sancionarán una relación de simetría entre el que compra y el que vende.  Algo así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ―Gracias por permitirme comprar estas valiosas verduras en esta  maravillosa verdulería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ―Gracias a usted por honrarnos con su valiosa presencia en esta humilde  verdulería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El problema con el verdulero de la cuadra es que rompe esa simetría:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ―Gracias por permitirme comprar estas valiosas verduras en esta  maravillosa verdulería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ―De nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/el_torpe_verdulero_no_entiende_el_interaccionismo_simbolico.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-113970744921071777?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/113970744921071777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/113970744921071777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/el-torpe-verdulero-no-entiende-el.html' title='El torpe verdulero no entiende el interaccionismo simbólico'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-2016810249969146092</id><published>2010-07-06T02:09:00.005-03:00</published><updated>2010-07-06T02:57:49.725-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='discriminación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='inmigración'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fútbol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios'/><title type='text'>Gracias España por eliminar a Paraguay del Mundial: no quería ver festejos en las villas miserias</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_JRh7IL8sLPg/TDK7cOS2Y6I/AAAAAAAAAK0/9F7Hs6jkQNo/s1600/0395paraguay.png"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_JRh7IL8sLPg/TDK7cOS2Y6I/AAAAAAAAAK0/9F7Hs6jkQNo/s400/0395paraguay.png" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5490656989265945506" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los relatores de Canal 7 explican que las vuvuzelas en los estadios de  la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/la_honestidad_y_diez_razones_para_ignorar_el_mundial_de_futbol.html" target="_blank"&gt;Copa Mundial de Fútbol&lt;/a&gt; señalan que los &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/06/esclavitud_cosa_de_negros.html" target="_blank"&gt;africanos&lt;/a&gt; no entienden este deporte. Una cosa es  cantar como los argentinos, dicen, pero otra es tocar vuvuzelas. “Son  cosas distintas”, concluye uno de ellos, enigmático y orgulloso de ser  argentino y entendedor de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/11/literatura_de_la_pelota_quichicientos_mil_millones_de_razones.html" target="_blank"&gt;fútbol&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretanto, en &lt;a href="http://twitter.com/NerdsAllStar" target="_blank"&gt;Twitter&lt;/a&gt;,  alguien agradece a España por haber eliminado a Paraguay de la Copa. Ni  siquiera necesita 140 caracteres: “No quería ver festejos en las villas  miseria”. Ese mismo día, en Solís y Estados Unidos, en el &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/12/la_ortografia_del_virrey_cevallos.html" target="_blank"&gt;sur de la ciudad de Buenos Aires&lt;/a&gt;, se oberva una  bandera paraguaya flameando desde el balcón de un edificio ruinoso y  atestado de cachivaches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ahí tenés”, dice un vecino, argentino, entendedor de fútbol. “Mirá cómo  viven. Se nota que son todos paraguayos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí tenemos, así es.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-2016810249969146092?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2016810249969146092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2016810249969146092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/gracias-espana-por-eliminar-paraguay-no.html' title='Gracias España por eliminar a Paraguay del Mundial: no quería ver festejos en las villas miserias'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_JRh7IL8sLPg/TDK7cOS2Y6I/AAAAAAAAAK0/9F7Hs6jkQNo/s72-c/0395paraguay.png' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-4038853623791985062</id><published>2010-07-05T02:07:00.001-03:00</published><updated>2010-07-06T02:09:16.845-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotografía'/><title type='text'>No es lo mismo ir de Ushuaia a La Quiaca, que de La Quiaca a Ushuaia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0395ushuaiaquiacadistancia.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 1200px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0395ushuaiaquiacadistancia.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decir que Argentina es un país extraño resulta a esta altura una  trivialidad, pero vaya que es extraño. Por ejemplo, la distancia entre  Ushuaia y La Quiaca es de 5171 kilómetros, mientras que la distancia  entre La Quiaca y Ushuaia es de 5121 kilómetros. ¿No es extraño? ¿Qué  pasa con los 50 kilómetros de la discordia? ¿Sobran o faltan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las ciudades de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/06/historias_del_fin_del_mundo_vol_1.html" target="_blank"&gt;Ushuaia&lt;/a&gt; (en &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/la_bolivianizacion_de_tierra_del_fuego.html" target="_blank"&gt;Tierra del Fuego&lt;/a&gt;, al &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/01/bernabe_lucero_robert_johnson_el_diablo_y_una_les_paul.html" target="_blank"&gt;sur&lt;/a&gt;) y La Quiaca (en &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/06/si_hay_coca_y_bica.html" target="_blank"&gt;Jujuy&lt;/a&gt;, al &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/05/la_aventura_a_la_vuelta_de_la_esquina.html" target="_blank"&gt;norte&lt;/a&gt;) funcionan como topes marginales del país.  Gracias a su conversión en baratija de la industria cultural, la  expresión “De Ushuaia a La Quiaca” significa que se está tomando en  cuenta al territorio de punta a punta: los 3.694 kilómetros que mide de  norte a sur (y de sur a norte). Por eso de los souvenirs &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/02/vacaciones_baratas_en_la_miseria_ajena.html" target="_blank"&gt;turísticos&lt;/a&gt; o quién sabe por qué, tanto en Ushuaia  como en La Quiaca hay dos letreros viales que deberían funcionar como  simétricos e inversos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Quiaca, tal distancia a Ushuaia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ushuaia, tal distancia a La Quiaca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es que las distancias no coinciden. Mientras que el letrero  de La Quiaca asegura que la distancia con Ushuaia es de 5121 kilómetros,  el letrero de Ushuaia dice que la distancia a La Quiaca es de 5171  kilómetros. Estoy convencido de que debe haber una explicación  perfectamente razonable (vaivenes geopolíticos, puntos de referencia  geográfica, trayectos viales, una simple equivocación), sin embargo,  esta explicación perfectamente razonable sigue brillando por su  ausencia. Cada vez que estoy en Ushuaia o en La Quiaca pregunto a las  personas que uno consideraría bien informadas (por ejemplo, agentes  viales o burócratas locales) a qué se debe la discrepancia, y la  respuesta en este caso sí suele ser simétrica e inversa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;―Allá lo escribieron mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo pronto, si debo cruzar el país a lo largo y estoy corto de  tiempo, sé que debo seguir el trayecto norte-sur. Se ve que el camino es  más corto.   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-4038853623791985062?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/4038853623791985062'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/4038853623791985062'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/no-es-lo-mismo-ir-de-ushuaia-la-quiaca.html' title='No es lo mismo ir de Ushuaia a La Quiaca, que de La Quiaca a Ushuaia'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-1702893240379601648</id><published>2010-07-02T02:10:00.001-03:00</published><updated>2010-07-03T02:12:08.759-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='costumbres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='supermercados'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='consumo'/><title type='text'>Guardar el pan en la heladera es antinatural y hace llorar al Niño Jesús</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El fiambre envasado al vacío en bolsas de plástico es antinatural.  Guardar el pan en la heladera hace llorar al Niño Jesús. Eso no  significa que los supermercados no sean grandes inventos. Espero que se  entienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/01/010110.html" target="_blank"&gt;supermercados&lt;/a&gt; son un gran descubrimiento. No diré  que son el mayor descubrimiento de la humanidad después de la  penicilina, pero están muy bien si uno vive en una &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/03/historia_de_tres_ciudades.html" target="_blank"&gt;gran ciudad&lt;/a&gt; y quiere encontrar todos los víveres y  los enseres bajo un mismo techo, claramente compartimentados y según  pautas de interacción mínimas y predeterminadas. De verse obligado a  deambular por diferentes tiendas para hacerse de los variados objetos  que compra en el supermercado en un solo envión, probablemente debería  levantarse cada día a las seis de la mañana con la esperanza de acabar  al mediodía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay dos cosas que me niego a comprar en el supermercado,  al menos en ciertas circunstancias: pan y fiambre. Tengo la sospecha de  que si dejo de comprar el fiambre en la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/retos_1_como_no_viste_semejante_zocotroco.html" target="_blank"&gt;fiambrería de la esquina&lt;/a&gt;, y el pan en la panadería  de la otra cuadra, el universo se vendrá abajo y con él los últimos  rastros de eso que podemos llamar hogar. Espero que se entienda, también  esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozco dos expresiones que impunemente manipuladas podrían dar pie a  un parafraseo más o menos pertinente. La primera suele adjudicársele al  escritor chino Lin Yutang y dice: “¿Qué es la patria? Los sabores y los  olores de la infancia”. La otra no es tanto una expresión sino el  sentido de la misma; se trata de: “¡... es antinatural!”. Por ejemplo:  “¡La homosexualidad es antinatural!”. Antinatural, aquí, significa que  algo resulta incongruente con las más preciadas creencias, con aquello  que se supone es el orden natural ―correcto, deseable, inevitable― del  universo. Las cosas antinaturales ―los homosexuales, la Coca Cola  transparente, los perros con dos cabezas, el Chupacabras, Zulma Lobato―  estarían poniendo una mota de incertidumbre sobre ese orden natural dado  e inmutable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menciono estos dos puntos a fin de establecer cierta genealogía  cognoscitiva y señalar algún tipo de proceso conjetural. Mi hipótesis es  la siguiente: el pan en la heladera y el fiambre envasado al vacío en  bolsas de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/01/la_era_del_plastico.html" target="_blank"&gt;plástico&lt;/a&gt; son cosas antinaturales que amenazan los  olores y los sabores de la infancia, olores y sabores capaces de  construir nuestra idea de bienestar hogareño. Al menos, es lo que me  parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/07/guardar_el_pan_en_la_heladera_es_antinatural_y_hace_llorar_al_nino_jesus.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-1702893240379601648?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/1702893240379601648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/1702893240379601648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/07/guardar-el-pan-en-la-heladera-es.html' title='Guardar el pan en la heladera es antinatural y hace llorar al Niño Jesús'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-1376018209693353463</id><published>2010-06-18T02:51:00.001-03:00</published><updated>2010-06-28T01:45:11.688-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='deportes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fútbol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mundial Sudáfrica 2010'/><title type='text'>La honestidad y diez razones para ignorar el Mundial de Fútbol</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0391futbol.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 338px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0391futbol.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La primera regla para &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/04/yo_escribo_no_trabajo_en_mcdonalds.html" target="_blank"&gt;escribir&lt;/a&gt; con verosimilitud es la honestidad. No  digo que haya que decir siempre la verdad, ni siquiera sugiero que haya  que amoldarse a eso que suele llamarse “hechos” o “realidad” (incluso  adhiero a esa premisa que afirma que el molesto detalle de los hechos no  debe interferir con una buena historia). Tampoco homologo “honestidad”  con “imparcialidad”, “objetividad”, “compromiso”, “ideología”,  “integridad” o nada parecido. Ni siquiera sugiero que a la hora de  escribir uno debe estar de acuerdo con las cosas que está escribiendo y  mucho menos insto a olvidarse de la única regla válida en el gremio  escriturial: &lt;em&gt;Más vale escribir basura que comer del tacho de la  basura&lt;/em&gt;. Nada de eso. Sólo digo que la condición de una &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/02/el_mundo_en_un_texto_vol_1_juegos_de_palabras.html" target="_blank"&gt;escritura verosímil&lt;/a&gt; es la honestidad. Hay que ser  honestos, y así, incluso si uno escribe basura, el texto tendrá su porte  y cierta oscura dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menciono esto a propósito de cierto fracaso textual reciente. A la  vuelta de casa, en la esquina de Independencia y Solís, colocaron un  gran letrero con una publicidad de chocolates Cadbury, con la consigna:  “No nos importa el &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/11/literatura_de_la_pelota_quichicientos_mil_millones_de_razones.html" target="_blank"&gt;fútbol&lt;/a&gt;”. Se me ocurrió que podía sumarme a la  consigna y enumerar diez válidas razones para no mirar los partidos de  fútbol del mundial que se está disputando en Sudáfrica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a anotar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;#1.&lt;/strong&gt; Si uno quiere mirar a millonarios  corriendo detrás de una pelota, para eso mejor asistir a un partido de  polo. Además, el público femenino de polo es más atractivo que el de  fútbol. Si establecer diferencias estéticas es &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/03/por_que_poner_a_una_lesbiana_a_hacer_el_trabajo_de_un_academico.html" target="_blank"&gt;sexista&lt;/a&gt; (en este caso, hasta clasista), señalemos  al menos una diferencia de contenidos: el público femenino de polo suele  saber de qué está hablando. El público femenino de fútbol,  definitivamente no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;#2.&lt;/strong&gt; No mirar los partidos del mundial es un signo de  distinción que separa a los hombres de las bestias, y a las bestias de  los hombres-topo. El quiebre se enfatiza al afirmar: “No miro los  partidos de la selección. Además, no miro televisión. Y tampoco tengo  televisor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;#3.&lt;/strong&gt; Para banderas, himnos nacionales y colores patrios  están los actos escolares. Ya suficiente tenemos con la inculcación de  la ideología nacionalista por parte del sistema escolar como para que  los &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/sofisticadas_fuerzas_de_mercadotecnia_guian_a_los_pescados.html" target="_blank"&gt;publicistas&lt;/a&gt; aporten nuevas dominaciones.&lt;br /&gt;Si la fórmula hegemónica es: Un patriota = Un idiota, el primer reflejo  de resistencia, en la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/01/guy_debord.html" target="_blank"&gt;sociedad del espectáculo&lt;/a&gt;, es no comportarse como  extra de un aviso de Quilmes o Coca Cola. &lt;/blockquote&gt;                                                                                       &lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;#4.&lt;/strong&gt; El  mercado está preparado para los disidentes, y tan grande es el número de  disidentes que montones de campañas publicitarias enfatizan el rasgo  minoritario de esta disidencia: no sea que, al notar la condición  mayoritaria de las supuestas minorías, regresen al fútbol en busca del  signo de distinción perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;#5.&lt;/strong&gt; El fútbol demuestra que el relativismo cultural  estaba equivocado y que todos los &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/el_telefono_celular_mato_al_reloj_de_pulsera.html" target="_blank"&gt;evolucionistas sociales&lt;/a&gt; tenían razón: existen  culturas inferiores, y las transmisiones de los partidos de fútbol nos  ponen en la engorrosa situación de tener que descifrar y entender (vaya,  hasta respetar) a esas culturas inferiores.&lt;br /&gt;Hablo sobre periodistas deportivos, sobre relatores y comentaristas de  fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;#6.&lt;/strong&gt; La cancioncita del mundial es como escudriñar lo  que uno acaba de sacar de su oreja: un placer culposo. La cancioncita  del mundial es molesta, daña los oídos y produce sarpullido, pero uno no  puede dejar de disfrutarla nomás la oye, aunque más no sea por la  embrutecida familiaridad que provocan los jingles. O las cosas que salen  de la oreja. &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Pero hasta allí llegué. Aunque haya puntos en los que creo firmemente  (el punto 3, por ejemplo), no podía evitar notar la falta de porte del  texto. No estaba siendo honesto. Me gusta el fútbol. No me importa quién  gane el mundial, pero el juego es maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol es un gran juego. Involucra iniciativa personal y de conjunto,  estrategia, habilidad física y una rápida respuesta a situaciones  problemáticas (¿debo patear a la izquierda o a la derecha? ¿gambeteo o  la paso a un compañero? ¿debo salir en este centro o esperar a que  cabeceen contra mi valla?). Pero el fútbol es más que un juego, es  también un deporte profesional. En cuanto tal, tiene todas las luces y  las sombras de cualquier otro deporte profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deporte puede no importarte, y está muy bien. A mí no me importa: ni  qué celebridad canta el himno, ni quién gana el mundial, ni quién se  queda afuera del equipo, ni nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero seamos honestos: el juego es maravilloso.  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-1376018209693353463?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/1376018209693353463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/1376018209693353463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/06/la-primera-regla-para-escribir-con.html' title='La honestidad y diez razones para ignorar el Mundial de Fútbol'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-2427796936292869910</id><published>2010-06-25T01:37:00.002-03:00</published><updated>2010-06-28T01:43:11.229-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Streets of fire'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rock'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='posmodernidad'/><title type='text'>Otro tiempo, otro lugar: una fábula de rock’n’roll</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0391str.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 680px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0391str.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La otra noche viajaba en un taxi y el chofer llevaba sintonizada una  emisora que inundaba las ondas radiales con los más insoportables hits  de la década de 1980. Parecía empeorar a medida que el reloj dejaba caer  las fichas, pero de pronto la afortunada elección de algún anónimo  programador cambió el escenario urbano que veía del otro lado de los  vidrios del automóvil. De repente fue otro tiempo, otro lugar. Una  fábula de rock’n’roll, pensé, y entonces todos los signos se volvieron  guiños hacia artefactos culturales de ayer y de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Vos y yo estamos yendo lentamente hacia ningún lugar&lt;br /&gt;Y tenemos que alejarnos del pasado.&lt;br /&gt;No hay nada malo con ir hacia ningún lugar&lt;br /&gt;Pero deberíamos ir hacia ningún lugar rápido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el mundo está yendo lentamente hacia ningún lugar&lt;br /&gt;Sólo están peleando por la chance de ser los últimos.&lt;br /&gt;No hay nada malo con ir hacia ningún lugar&lt;br /&gt;Pero deberíamos ir hacia ningún lugar rápido.&lt;br /&gt;Es mucho mejor ir hacia ningún lugar rápido. &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Se trataba de “Nowhere fast”, una canción compuesta con el propósito de  convertirse en hit que pasó desapercibida para casi todos sus posibles  consumidores, que fue olvidada apenas fue escuchada, o en todo caso, que  jamás se sumó al panteón de clásicos que oyen algunos taxistas en  algunas noches de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/12/la_ortografia_del_virrey_cevallos.html" target="_blank"&gt;Buenos Aires&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue grabada por Fire Inc., un grupo fantasma cuya efímera carrera se  limitó a interpretar dos temas para la banda de sonido de &lt;strong&gt;Calles  de fuego&lt;/strong&gt; (&lt;strong&gt;Street of fire&lt;/strong&gt;). Al igual que la  canción, la película, estrenada en 1984 y dirigida por Walter Hill, se  pensó como un éxito rápido, un producto lanzado al mercado para hacer  dinero y obtener prestigio, pero no sucedió ni una cosa ni la otra: no  hubo dinero ni prestigio. La película costó 15 millones de dólares y  apenas recaudó 8 millones; las críticas dijeron que era aburrida,  misógina, chata, confusa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aun así, acaso por su buena disposición para ir hacia ningún lugar,  hacia ningún lugar &lt;em&gt;rápido&lt;/em&gt;, &lt;strong&gt;Calles de fuego&lt;/strong&gt;  permanece como uno de los más interesantes artefactos culturales del  último medio siglo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/otro_tiempo_otro_lugar_una_fabula_de_rocknroll.html"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-2427796936292869910?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2427796936292869910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2427796936292869910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/06/otro-tiempo-otro-lugar-una-fabula-de.html' title='Otro tiempo, otro lugar: una fábula de rock’n’roll'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-2959664260246928302</id><published>2010-06-28T01:38:00.001-03:00</published><updated>2010-06-28T01:40:30.145-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cemento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Buenos Aires'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rock'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memoria'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cultura'/><title type='text'>Cemento es un estacionamiento</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0393cemento.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 338px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0393cemento.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los domingos por la mañana el sonido del bombo de la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2007/12/los_bateristas_tambien_son_personas.html" target="_blank"&gt;batería&lt;/a&gt; se oye desde una cuadra de distancia.  Dependiendo de las condiciones ambientales o del tráfico, a veces se  escucha desde la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/05/pise_mierda_de_llama_jujena_en_la_avenida_9_de_julio_eso_si_es_federalismo.html" target="_blank"&gt;avenida 9 de Julio&lt;/a&gt;. Las bandas de rock ―pop, punk,  heavy metal, ska, reggae, todo esto junto― tocan en el templo cristiano  que está en Estados Unidos al 1200, en el &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/12/la_ortografia_del_virrey_cevallos.html" target="_blank"&gt;sur de la ciudad de Buenos Aires&lt;/a&gt;. Sonrío cuando  paso por allí, camino a la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/01/cosas_muertas_en_exhibicion_parte_2.html" target="_blank"&gt;Reserva Ecológica de la Costanera Sur&lt;/a&gt;, con mi  actitud de deportista tempranero. No tengo información de que algún  vecino se haya quejado por los ruidos molestos y haya remitido la  correspondiente denuncia policial. Cualquier enterado pescará la ironía  de inmediato y seguramente también sonreirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En Estados Unidos 1234 funcionó durante un par de décadas Cemento, club  o discoteca donde se presentaban bandas de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/11/el_rock_nacional_no_existe.html" target="_blank"&gt;rock&lt;/a&gt; y se montaban espectáculos teatrales de  vanguardia. Se inauguró en 1985, en la primavera democrática  alfonsinista, y se clausuró definitivamente en 2005, en el invierno  totalitario kirchnerista. No hace falta que cuente la historia. Quienes  no la conocen, pueden encontrarla con facilidad en Google o en algún  libro de historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La primera vez que pisé Cemento fue en 1989 o 1990. Fue un recital de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/05/notas_al_pie_de_pagina_vol_1_llaman_a_la_puerta.html" target="_blank"&gt;Los Violadores&lt;/a&gt;, mis héroes de la adolescencia, que  por entonces ya estaban en las últimas y se preparaban para abandonar el  barco averiado uno por uno. A la salida había montones de policías  haciendo una doble fila para pegar bastonazos en las piernas, si tenías  suerte, y de no tenerla en alguna parte de tu cuerpo que conllevara  algún daño más permanente. También venía la trilogía de documentos,  cacheo, contra la pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Durante la siguiente década mis huesos cayeron en Cemento al menos una  vez por semana, a veces dos, a veces tres, a veces más. Al principio  lleno de candor y entusiasmo, al final fastidiado y aburrido, pasé la  edad que va de los 15 a los 25 en torno a ese lugar. Cemento, entre  otras cosas el eslabón más reluciente de un subterráneo circuito  hardcore/punk, fue uno de esos lugares donde ―empleando una buena  expresión de un mal escritor― aprendí la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque no sepa qué aprendí exactamente, entiendo que lo que haya sido  sigue de alguna forma aquí conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/cemento_es_un_estacionamiento.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-2959664260246928302?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2959664260246928302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2959664260246928302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/06/cemento-es-un-estacionamiento.html' title='Cemento es un estacionamiento'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-4143176213846197239</id><published>2010-06-23T01:33:00.000-03:00</published><updated>2010-06-28T01:37:06.977-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='infancia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gregory Bateson'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pobreza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='neurología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memoria'/><title type='text'>Los niños mendigos ya no son tan cándidos como antaño</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0392botellero.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 334px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0392botellero.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya lo decía &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/04/prohibido_echar_mixtura_gregory_bateson_y_el_temor_de_los_angeles.html" target="_blank"&gt;Gregory Bateson&lt;/a&gt;, y si no lo decía, podemos forzar  lo suficiente sus textos para que lo haga: son mapas de mapas de mapas  de mapas de mapas de mapas. El territorio, en caso de haber existido  alguna vez un territorio, se perdió hace rato. Quedó sepultado tras esos  mapas de mapas de mapas, fagocitado tras interminables procesos  sinápticos que hacen fisiológicamente imposible recordar alguna otra  cosa que no sea un recuerdo. Cuando alguien pone como base irrefutable  de veracidad su &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/inevitable_texto_navideno.html" target="_blank"&gt;recuerdo&lt;/a&gt; de algún suceso, desconfío. La primera y  principal condición para tomar como referencia o fuente de legitimidad  la experiencia personal o colectiva pasada de una persona es aceptar la  precariedad de su relato. Lo que se recuerda no es el hecho empírico,  sino el recuerdo del recuerdo del recuerdo del recuerdo del recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No digo que los recuerdos de una persona no puedan ser fuente fiable de  conocimiento. Digo, más bien, que si uno no desconfía de la legitimidad  de estos recuerdos, si por el contrario los considera mapas que refieren  directamente a algún territorio, entonces cualquier reparo  epistemológico, por más coloquial que éste sea, resultará imposible.  Incluso, indeseable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es por todo esto que cuestiono la certeza de estos recuerdos. Los  hechos sucedieron, &lt;em&gt;sucedían&lt;/em&gt;, pero al convertirse en mapas de  mapas fueron acomodándose hasta formar un relato que sencillamente  perdió demasiadas referencias y demasiados contextos. Perdió la mirada  que uno tenía cuando decidió tomar papel, pincel y compás, y trazar el  mapa. Perdió, en todo caso, la relación de proximidad con el territorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Menciono estos reparos a propósito de los chicos que ―cuando era chico  yo también― iban a golpear la puerta de casa, o la puerta de la casa de  mi &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/12/no_te_compres_libros.html" target="_blank"&gt;abuela&lt;/a&gt;, para pedir algo de comer. La dignidad que  le asigno a toda la escena ―la dignidad con que recuerdo esa práctica  fuertemente convencionalizada, la dignidad que otorgo al acto de dar y  al acto de recibir― tiene que ser impostada, producto de copiar el mapa  de otro mapa de otro mapa. Sólo así podría explicar los recuerdos de una  &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/04/que_hacer_con_los_pobres.html" target="_blank"&gt;pobreza&lt;/a&gt; estilizada, pulcra, solemne, que conservo  de mediados de la década de 1980.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay algo mal con mis recuerdos: la pobreza nunca es estilizada, pulcra o  solemne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/los_ninos_mendigos_ya_no_son_tan_candidos_como_antano.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-4143176213846197239?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/4143176213846197239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/4143176213846197239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/06/los-ninos-mendigos-ya-no-son-tan.html' title='Los niños mendigos ya no son tan cándidos como antaño'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-4179301510297458091</id><published>2010-06-21T01:30:00.000-03:00</published><updated>2010-06-28T01:32:50.897-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mercado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Buenos Aires'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='librerias'/><title type='text'>“Comprando 2 (dos) libros de esta mesa, te regalamos un paraguas”</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0391paraguas.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 338px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0391paraguas.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Que a uno le gusten las cosas gratis no quiere decir que quede  incapacitado para notar que muchas promociones encierran un absurdo  difícil de ignorar. Pensaba en esto, la otra tarde, haciendo compras en  la Librería Losada de Corrientes al 1500, en la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/12/la_ortografia_del_virrey_cevallos.html" target="_blank"&gt;ciudad de Buenos Aires&lt;/a&gt;. Un cartel anunciaba:  “Comprando 2 (dos) libros de esta mesa, te regalamos un paraguas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me imagino a algún lector desprevenido llevándose dos libros de esa  mesa, yendo a la caja a abonar y al encargado entregándole sus dos  libros. Y un paraguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;―Disculpe ―podría decir el comprador―. Yo no pedí ningún paraguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;―No se preocupe: el paraguas va por cuenta de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;―Bueno, le agradezco. Pero no necesito un paraguas. Quiero los libros,  nada más. Además, mire, es un día soleado. ¿Qué podría hacer con un  paraguas? ¿Por qué me regalarían un paraguas en una librería?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;―No se ponga pesado, ¿quiere? Tome el maldito paraguas y salga de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el comprador saldría de la librería un tanto atónito, cargando  sus dos &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/los_libros_estan_de_adorno.html" target="_blank"&gt;libros&lt;/a&gt; y su paraguas, preguntándose por las  curiosidades de la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/sofisticadas_fuerzas_de_mercadotecnia_guian_a_los_pescados.html" target="_blank"&gt;mercadotecnia contemporánea&lt;/a&gt; y por las virtudes de  la competencia creativa en el mundo del libre mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, en fin, ya saben: si necesitan un paraguas, diríjanse a su  librería más cercana. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-4179301510297458091?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/4179301510297458091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/4179301510297458091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/06/comprando-2-dos-libros-de-esta-mesa-te.html' title='“Comprando 2 (dos) libros de esta mesa, te regalamos un paraguas”'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-713688414619555444</id><published>2010-06-11T02:52:00.000-03:00</published><updated>2010-06-19T02:55:01.061-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ushuaia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tierra del Fuego'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jazz al Fin'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jazz'/><title type='text'>Cosas que te pasan si estás en Jazz al Fin</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Terminó esta semana la segunda edición del Festival Internacional Jazz  al Fin, organizado por la fundación Inti Main y convertido ya en una  crucecita fija en el calendario anual del extremo sur patagónico. Unos  cincuenta artistas pasearon su música por Ushuaia y Río Grande, en  Tierra del Fuego, repartidos en conciertos, clínicas y otras  actividades. En relación al año anterior, todo mejoró: creció el número  de concurrentes, se ajustó la programación, la sala de conciertos fue  óptima, los eventos satélites despertaron interés entre propios y  extraños. Hubo música atractiva, se dio el puntapié inicial para nobles  emprendimientos, quedaron chismes para cotorrear durante un año entero.  ¿Qué más se puede pedir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comodidad, la mala memoria, la pereza  y la falta de méritos impiden un registro sistemático de las  actividades, incluso una valoración estética de estas actividades bajo  la coraza teórica del análisis crítico. Si buscan registros fidedignos  pueden remitirse a los cables de Télam; si buscan críticas musicales  pueden remitirse a cualquier texto que no sea éste. Las que siguen son  apenas unas pocas observaciones inconexas, parciales, reunidas sólo por  la presencia del autor. No se quejen. La otra opción es reventar cables  de Télam y combinarlos con referencias trilladas al fin del mundo, el  frío, la distancia y el arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A continuación, pues, algunas  cosas que te pasan si estás vivo, en Tierra del Fuego y en Jazz al Fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#1.  El héroe Malosetti.&lt;/b&gt; El calendario de eventos internacionales y de  onomásticos personales jugó a favor. Por un lado, esta edición de Jazz  al Fin se adelantó una semana, para que el festival no rivalizara con el  hegemónico campeonato mundial de fútbol. No es que no se pueda andar en  bici y comer chicle al mismo tiempo, pero ya se sabe de la capacidad  del mundial de fútbol para restar gente de otros ámbitos: oficinas,  escuelas, hospitales, despachos gubernamentales, comisarías, festivales  de jazz. Por otro lado, la velada de apertura coincidió con el  cumpleaños número 79 de Walter Malosetti, que fue recibido con honores y  paseado de aquí para allá como un héroe de la guitarra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le  dieron pergaminos, platos conmemorativos, apretones de manos de  burócratas y figurones. El hombre estaba contento, aunque a cada rato  insistía en que el &lt;i&gt;cuore&lt;/i&gt; ya no le alcanzaba para tanto afecto.  Cuando le pedían algunas palabras, insistía en que no es bueno para los  discursos y que mejor le preguntaran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;―Mejor pregunten y trato  de responder dentro de mis posibilidades ―decía el viejo zorro―. Voy a  tratar de acordarme de lo que pueda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un truco sutil, pero  truco al fin: jugarla de viejo distraído. Incluso cuando cerró la  primera noche, en &lt;personname st="on" productid="la Sala Niní"&gt;la Sala  Niní&lt;/personname&gt; Marshall de &lt;personname st="on" productid="la Casa"&gt;la  Casa&lt;/personname&gt; de &lt;personname st="on" productid="la Cultura"&gt;la  Cultura&lt;/personname&gt;, insistía entre tema y tema en su papel de no saber  muy bien dónde estaba. Después tocaba y estaba clarísimo que sabía muy  bien dónde estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al margen (aunque sea lo central), esos temas  y temas, en versión trío con paquete de ensayo improvisado ("¿Y ahora  qué tocamos? Voy a ver si me la acuerdo"), estuvieron estupendamente  ejecutados. Digno invitado de honor, Malosetti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#2. ¿Morbo o  pragmatismo?&lt;/b&gt; En el texto de &lt;personname st="on" productid="la  Honorable Cámara"&gt;la Honorable Cámara&lt;/personname&gt; de Diputados de &lt;personname st="on" productid="La Nación"&gt;La Nación&lt;/personname&gt; que declara de  interés al festival, puede leerse: "Esta será la 1° vez que el Maestro  Walter Malosetti festeje su cumpleaños en el escenario de su País. Dato  no menor en momentos donde la pérdida de nuestros artistas nos lleva a  reflexionar cada vez más sobre la importancia de los Homenajes en Vida".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#3.  ¡Tengo trabajo que hacer!&lt;/b&gt; El intendente Federico Sciurano hizo los  honores en la ceremonia de reconocimiento a Malosetti. Luego de las  palabras de rigor, que habrían sacado de quicio a Theodor Adorno o  Arnold Schönberg (algo así como que la música es relax, distracción, un  pasatiempo), el intendente levantó el dedo índice cual paladín de la  justicia y anunció que debía partir raudamente porque todavía tenía  mucho trabajo que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaban de las nueve de la noche y más  de un presente se preguntó qué tendría que hacer el ocupado intendente.  ¿Cenar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#4. Taxistas obstaculizan el arte.&lt;/b&gt; La parada de  apertura, al aire libre, frente al Centro Cívico, se suspendió a última  hora. Problemas de la física: en el mismo momento, en el mismo lugar, un  grupo de taxistas cortaron la ciudad al medio, reclamando mayor  seguridad y que se resuelva el asesinato de un compañero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;b&gt;#5.  Burócratas obstaculizan la música.&lt;/b&gt; &lt;personname st="on" productid="La Big Band"&gt;La Big Band&lt;/personname&gt; de &lt;personname st="on" productid="la Base Naval"&gt;la Base Naval&lt;/personname&gt; Austral  no pudo presentarse porque algún superior se olvidó de firmar la  autorización. Una lástima. Ya habían tocado el año anterior.  Considerando que el trabajo de esas personas es disparar armas de fuego y  manejar buques de guerra, la música que hacen no está del todo mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;b&gt;#6.  Adivinen a quién pertenece la cita.&lt;/b&gt; El hombre tiene una rabieta  porque no se satisfacen sus exigencias estelares y está dando saltitos  maricones. Es insoportable. Dice: "¿Sabés quién soy yo? ¡Soy el mejor  músico de jazz de &lt;personname st="on" productid="la Argentina"&gt;la  Argentina&lt;/personname&gt;!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién es? La respuesta, en el punto &lt;b&gt;#10&lt;/b&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#7. Cuba libre.&lt;/b&gt; Vayan a ver a Yusa. Si leen en el  periódico que se presenta en algún antro del infierno, vayan a ver a  Yusa. También escuchen sus discos, sí, pero la insistencia está  fundamentada: véanla en vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yusa es una mujer cubana, negra,  increíble. Yusa hace música acústica, caribeña, rítmica. Yusa toca jazz,  rumba, son. Yusa parece hacer todo bien, si hasta es capaz de animarse a  una chacarera bien tuneada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vayan a ver a Yusa. En serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#8.  Haga patria: eduque un fueguino.&lt;/b&gt; La protesta de los taxistas que  canceló la parada jazzera es sólo otro síntoma. Los ushuaienses  sostienen que su ciudad está cambiando; para mal, se entiende. Se está  consolidando en la vida social una generación de ushuaienses nacidos en  la isla en las décadas de 1970 y 1980, generación que se reconoce como  fueguina y que parece hacer responsable de esos malos cambios respecto  al paraíso rousseano perdido a todo aquel que no reconozcan como  fueguino: gitanos, bonaerenses de barriada; sobre todo, bolivianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí,  el spin-off sobre el tema:  http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/la_bolivianizacion_de_tierra_del_fuego.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;#9.  Jazz de la cárcel.&lt;/strong&gt; La alcaldía tiene azulejos blancos. Sobre  una mesa han acomodado papas fritas, chizitos, gaseosas. Están reunidos  los internos y sus familiares. Hay mujeres, chicos muy chicos. "Mucha  cultura de pibe chorro", sintetiza uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toca Raúl  Malosetti, sobrino de Walter, quien lleva adelante este programa de  talleres carcelarios de jazz en Batán y Ezeiza. Lo miran, lo escuchan,  lo aplauden. "El arte es un modificador de conductas", había propuesto  Sandra Ruiz Díaz, directora del festival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya están el tío y el  sobrino haciendo sonar las cuerdas, cuando el público pide un  rock'n'roll. Y entonces se oye un Pappo's Blues.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#10. ¿Sabés  quien soy yo?&lt;/b&gt; Mariano Otero es un correcto contrabajista que ha  adquirido repentina notoriedad por estar casado con una actriz de  televisión, una tal Florencia Peña. De hecho, casi nadie sabe su nombre y  por eso se lo conoce como "el marido de". Quizás por eso pregunta a  cada rato, dando saltitos maricones y haciendo trompita, si uno sabe  quién es él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pobre, se arriesga a la repregunta: "¿El cantante de  Memphis?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El marido de" cerró el festival, un poco de  sopetón, con una correcta perfomance que siguió al mucho más interesante  set del quinteto Mariano Loiácono. Después abandonó hoteles porque no  estaban a la altura de su estrellato, se llevó dos combis y dejó varados  a sus colegas músicos, canceló una presentación en Río Grande,  etcétera. Cada tanto, insistía: "¿Sabés quién soy yo?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, pibe.  La verdad que no.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;#11.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;¿Sabés  quien soy yo? Parte II.&lt;/b&gt; La actitud es contagiosa entre la comitiva  de "el marido de". Escuchen a esta chica, sacando ostentosamente su  teléfono celular para hacer una llamada si no se concretan las  exigencias de hoteles de mil estrellas y hectolitros de champaña en  camarín: "¿Sabés quién soy yo? ¡Yo soy la manager de Florencia Peña!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Uh!  Qué miedito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#12. De Kusturica con amor.&lt;/b&gt; Gran sorpresa  los Nuages. Son cuatro ecuatorianos más un francés, tocan "jazz gitano",  alegre combinación de tradiciones balcánicas, ritmos andinos, canciones  judías y musiquitas de bandas de pueblo. En Ushuaia se ganaron al  público al minuto (acompañamiento de palmas: en el mundo 2.0, la  audiencia exige participación y ya no contemplación); en Río Grande  lograron que un grupito de imberbes adolescentes corrieran frente al  escenario y se pusieran a bailotear tomados del brazo. Impresionante su  versión balcánica de "Paint it black" de Rolling Stones, rebautizada  "Negro... ¡Píntame!". Que vuelvan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#13. Experimentación.&lt;/b&gt;  Quizás Enzo Rocco sea un genio incomprendido, pero posiblemente no. El  italiano presentó su "Spaghetti jazz guitar solo", que tenía una buena  idea (línea contemporánea), pero el contexto no era el mejor: como  cuando Barney Gómez admitía ser un alcohólico y Lisa Simpson le decía  que estaba en una reunión de niñas exploradoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una señora  furiosa dejó su asiento y se dirigió a las boleterías en busca de  alguien de la organización. "¿Ustedes escuchan los músicos que  contratan? ¡Eso no es jazz! ¿Le informaron a este señor que éste es un  festival de jazz?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La experimentación de TresPass sí fue muy  bien recibida, al punto de que es posible preguntarse qué hace que  ciertos riesgos musicales sean mejor o peor aceptados. TresPass es unos  de los proyectos del músico cordobés Fernando Tarrés, improvisación  ecléctica entre electrónica y tres instrumentistas de jazz. Acompañan  imágenes (o las imágenes son acompañadas por), acaso de allí su  eficacia. O acaso no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo bueno de la experimentación, en jazz y  en cualquier otro ámbito, es que uno jamás puede estar muy seguro de lo  que está viendo. U oyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#14. Las chicas del jazz.&lt;/b&gt; Qué  bueno lo de la pianista rosarina Paula Shocron, en formato trío junto al  contrabajista Jerónimo Carmona y el baterista Carto Brandán. También lo  de la fueguina Patti Ramone (nombre punk si los hay), en dúo, pero por  sobre todo lo de Shocron. Su música tiene algo de engañosa simpleza que  cautiva: sabés que lo que estás oyendo es rebuscado y complejo, que  tiene montones de sutilezas que seguramente se te escaparán, pero está  atravesado por tanto aire, tanto buen gusto, que acaba pareciéndote  engañosamente simple. Te atrapa, y te deja ahí encallado. Bien por  Shocron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#15. Conclusión.&lt;/b&gt; Que dure, con salud y en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-weight: bold;"&gt;&lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2010/06/11/_-02202480.htm"&gt;Fuente: Revista Ñ, Diario Clarín.&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-713688414619555444?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/713688414619555444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/713688414619555444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/06/cosas-que-te-pasan-si-estas-en-jazz-al.html' title='Cosas que te pasan si estás en Jazz al Fin'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-3641046177939379588</id><published>2010-06-16T02:48:00.000-03:00</published><updated>2010-06-19T02:50:20.768-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tiempo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='adolescencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='juventud'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tren'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vejez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paul Feyerabend'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='transporte'/><title type='text'>Esperar el tren, esperar la vida</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0390trenespera.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 450px; height: 338px;" src="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/0390trenespera.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cada dos por tres aparece en el periódico alguna noticia que señala  cuánto tiempo invierte uno en realizar cierta actividad cotidiana a lo  largo de su vida. Cuánto &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/01/tiempo_perdido.html" target="_blank"&gt;tiempo&lt;/a&gt; le demanda atarse los cordones de las &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/07/elija_unas_chucks_y_contribuya_con_la_evolucion_de_la_especie.html" target="_blank"&gt;zapatillas&lt;/a&gt;, mirar publicidades de televisión,  hervir fideos, lavar el coche, secar los platos, acomodar los  almohadones del sillón, pasear al perro. Estos cálculos llaman la  atención por su desproporcionalidad en cuanto importancia concedida en  el marco de una existencia como conjunto, por lo abultado de la cifra en  relación a lo nimio de la actividad cuando se la observa desde la  perspectiva de las grandes proezas de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre dedica tres años y medio a afeitarse; una mujer destina cinco  años y siete meses a maquillarse; una persona está ocho años y un mes  pasando el plumero sobre el polvo; cosas así. El subtexto de estas  noticias es que invertimos buena parte de nuestro tiempo en  trivialidades, en naderías, en lugar de preocuparnos por tener hijos,  plantar árboles y escribir libros. Podría refutarse al subtexto  recordando que sin todas esas naderías sería imposible concretar las  metas supuestamente importantes, pero dejémoslo pasar. Aún el más  escéptico ajustará el entrecejo al enterarse de que, al morir, habrá  estado once años promedio sentado en el &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/01/algo_huele_mal_volumen_2_el_gran_hermano_va_al_bano.html" target="_blank"&gt;inodoro&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pensaba en esto a propósito del tiempo que dedicamos a esperar. Supongo  que cuantificar “la espera”, en general, tiene algo de ilegítimo. En  cuanto idea, “la espera” respira un tufillo metafísico que apenas podría  traducirse en magnitudes. Pero si acotáramos la definición, seguramente  nos sorprendería enterarnos de cuántos años se nos van esperando en la  fila del &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/08/yendo_a_comprar_noquis_al_supermercado_dia.html" target="_blank"&gt;supermercado&lt;/a&gt;, esperando para pagar &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/03/hablando_de_poesia_con_el_recaudador_de_impuestos.html" target="_blank"&gt;impuestos&lt;/a&gt; en el banco, esperando a que la operadora  telefónica nos atienda o esperando en la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/oid_el_ruido_del_torno_del_dentista.html" target="_blank"&gt;sala del dentista&lt;/a&gt;. Esperando, en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aunque no sabría decir por qué, de todas estas esperas mundanas la que  más interés me despierta se relaciona con el transporte público. No me  interesa tanto conocer cuánto tiempo destina un automovilista a esperar  que pase el embotellamiento de una autopista sino el tiempo que una  persona dedica a esperar en un &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/07/cuantos_caracteres_entran_en_la_servilleta_de_un_bar.html" target="_blank"&gt;aeropuerto&lt;/a&gt;, una &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/11/la_preocupariosidad_mato_al_gato_de_kerouac.html" target="_blank"&gt;parada de colectivo&lt;/a&gt;, un puerto fluvial, una &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/04/destino_de_gusanos.html" target="_blank"&gt;estación de subterráneo&lt;/a&gt;. Por sobre todo, la llegada  del tren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/esperar_el_tren_esperar_la_vida.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-3641046177939379588?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/3641046177939379588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/3641046177939379588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/06/esperar-el-tren-esperar-la-vida.html' title='Esperar el tren, esperar la vida'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-779338656725515841.post-2286804744098263618</id><published>2010-06-14T02:46:00.000-03:00</published><updated>2010-06-19T02:48:03.052-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gary Gilmore'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medicina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ojos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='oculista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Naranja Mecánica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cirugías oculares'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='The Adverts'/><title type='text'>Los ojos de Gary Gilmore (una despedida, por si no nos vemos)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta tarde mis preciosos ojitos celestes como el  cielo serán rebanados por un maligno rayo láser. Algunas personas  insisten en que deje de ser tan &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2009/02/romance_del_enamorado_y_la_chicatortuga.html" target="_blank"&gt;melodramático&lt;/a&gt;, pero bueno, son las mismas personas  cuyos ojos, perfectamente enfocados, jamás serán rebanados por un  maligno rayo láser. Muchas cosas pueden salir mal. Muchas cosas pueden  estropearse. Muchas cosas pueden perderse, empezando por mis preciosos  ojitos celestes como el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el momento sé que me sujetarán a una máquina muy parecida a la que  sujetaban a Alex en &lt;strong&gt;La naranja mecánica&lt;/strong&gt;, y eso  justifica mi melodramatismo. Pero quizás cambiemos de película y me  encuentre en una vieja cinta de James Bond, en el momento en que algún  villano de la geopolítica internacional encadena al agente 007 a una  camilla y lo deja a merced de un láser que avanza hacia su cabeza para  abrírsela al medio como si fuese un melón. La perspectiva de morir  descuartizado por un rayo láser en una máquina infernal no es del todo  desagradable, pues existen otras formas mucho más triviales de morirse  (sin rayos láser, sin máquinas del infierno, sin melodrama). Aun así, no  me disgustaría vivir unas cuantas décadas más para disfrutar de la  impunidad de la vejez. El rayo láser podría privarme de esa  satisfacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe también la chance de que todo salga bien, y eso presenta un  problema a considerar. ¿Habrá algún cambio ontológico, alguna alquimia  insospechable que transforma drásticamente el modo que tiene uno de  mirar el mundo? Ahora que ya no usaré anteojos culo de botella, ¿dejaré  de ser un &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/12/nonos_all_star_1_los_nerds_son_mis_enemigos_naturales.html" target="_blank"&gt;nerd&lt;/a&gt;? ¿Experimentaré ese cambio de personalidad que  experimenta &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/03/por_que_los_comics_de_superheroes_son_una_porqueria.html" target="_blank"&gt;Clark Kent&lt;/a&gt;, quien, con sólo quitarse sus gafas  ñoñas, se convierte en el hombre más poderoso del planeta? &lt;br /&gt;                                                                                     &lt;br /&gt;Los anteojos fueron incorporándose de manera paulatina a mi vida  cotidiana. A pesar de la miopía, sólo los usaba para leer, mirar  televisión, en privado. “Arruinan mi imagen”, decía un poco en broma y  un poco en serio. La adolescencia quedó atrás, la veintena quedó atrás y  ya en la &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2008/03/reflexiones_al_cumplir_los_treinta_y_tres.html" target="_blank"&gt;treintena&lt;/a&gt; mi imagen arruinada comenzó a importarme  soberanamente un pito. No sólo empecé a usar anteojos todo el tiempo,  sino que busqué unos de marcos bien gruesos que enfatizaran todavía más  el hecho de cargar lentes. “Nerd”, dije, y allí me mantuve socialmente a  salvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta podría ser una pregunta típica de &lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2007/12/la_lengua_de_los_stones_parte_1.html" target="_blank"&gt;antropólogos&lt;/a&gt;: ¿y si con el rayo láser cambia el  punto de vista? En algún momento de la primera mitad del siglo XX, los  antropólogos inventaron la noción de “punto de vista del nativo” para  expiar sus culpas por haber colaborado de tan buena gana con la aventura  colonialista. “El punto de vista del nativo” quería decir ―supongo que  todavía continúa queriendo decir lo mismo― que uno debía intentar  comprender el mundo a través de las categorías de entendimiento propias  de la cultura que estudiaba. Quizás ahora me sienta Superman y vea al  mundo desde las alturas. Quizás siga siendo el mismo nerd de siempre,  sólo que sin anteojos. Quizás el rayo láser me aproxime un paso más a  Jorge Luis Borges, no tanto en el tema de la escritura sino en el de la  ceguera. En fin, varias posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongo &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=CrwI1gKE4jI" target="_blank"&gt;“Gary Gilmore’s eyes”&lt;/a&gt; de los Adverts en el  pasadiscos y empiezo a preguntarme por los cambios ontológicos en el  punto de vista del nativo. No espero una respuesta, pero la canción me  gusta y es una buena excusa para oírla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/archives/2010/06/los_ojos_de_gary_gilmore_una_despedida_por_si_no_nos_vemos.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;#TEXTO COMPLETO&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/779338656725515841-2286804744098263618?l=www.nerdsallstar.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2286804744098263618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/779338656725515841/posts/default/2286804744098263618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nerdsallstar.com/2010/06/los-ojos-de-gary-gilmore-una-despedida.html' title='Los ojos de Gary Gilmore (una despedida, por si no nos vemos)'/><author><name>mp</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='03288502688481835589'/></author></entry></feed>