lunes 8 de marzo de 2010

Ninjas lustrabotas paceños

Hay que verlos. No a los lustrabotas, sino a quienes los observan por primera vez. Se les quedan mirando a la distancia, desconfiados. Nadie podría culparlos por el súbito sobresalto. No es etnocentrismo; es simple semiótica.

En la ciudad de La Paz, sede ejecutiva del Estado Plurinacional de Bolivia, los lustrabotas van encapuchados. La tradición cultural occidental contemporánea es implacable en ese sentido: los pasamontañas, además de proteger del frío, suelen relacionarse con terroristas, paramilitares, asaltantes, guerrillas, ninjas, fuerzas de asalto o grupos tácticos especiales. Un rostro cubierto es índice de alguna actividad que alguien podría encontrar punible. En cualquier aspecto: sea el ladrón de bancos que no quiere ser reconocido por las cámaras de seguridad, sea el agente antinarcóticos que teme las represalias de los hampones que está arrestando.

En la década de 1990, el epítome del pasamontañas fue el Subcomandante Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, primer gran revolucionario globalizado, figura confeccionada con retazos de personajes históricos, discursos, símbolos y mojones culturales (no se podía mirar al Subcomandante Marcos sin pensar en Superbarrio Gómez).

En Argentina, el pasamontañas urbano se relaciona con el piquetero, y también todo aquello que se echan encima los lustrabotas paceños: gorrita con visera bajo el pasamontañas, guantes sin dedos, chaleco militar, buzo con capucha, algún objeto contundente en la mano. Los piqueteros argentinos suelen tener un fierro o un palo; los lustrabotas paceños, su caja de lustrado (se dirá que no es un “objeto contundente”, expresión típica de comentarista deportivo, pero sin dudas provocaría chichones tan contundentes como un fierro o un palo).

Lo cierto es que, si se pierde de vista la caja de lustrado, un tipo con pasamontañas y ropa militar que camina directo hacia uno, haciendo señas bruscas y señalando algo en tus pies, podría provocar un sobresalto si se desconocen sus intenciones.

De nuevo: es simple semiótica.

La mayoría de los lustrabotas paceños bajan desde El Alto, ese conglomerado suburbano monstruoso que vigila a La Paz desde los cielos. En unos pocos años se convirtió en el mayor del país, con un millón de habitantes según fuentes informales y 827.239 habitantes según el censo de 2006; la mayor parte de los migrantes del interior que llegan a la gran ciudad se quedan allí. El Alto fue también el principal escenario de la "guerra del gas" de 2003, que dejó unos 70 muertos y condujo a la renuncia del Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

La lustrada cuesta un boliviano, menos de 15 centavos de dólar. En un buen día hacen unas 25 lustradas, tres dólares y medio. El salario mínimo en Bolivia es de unos 63 dólares mensuales, según el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA). El promedio salarial está en 600 o 700 bolivianos mensuales, unos 85 o 100 dólares. Entre los empleos urbanos y suburbanos, el de lustrabotas se cuenta entre los peores pagos.

De ahí, dicen, el pasamontañas.

La primera explicación que ensayan los lustrabotas acerca del rostro cubierto es que les permite protegerse del polvo y del sol. La segunda explicación es que deben proteger su identidad para evitar ser discriminados. Dicen que muchos de ellos son estudiantes secundarios o universitarios (esto deja afuera a los millares de nenes que salen con la caja de lustrar y el rostro cubierto, sobre todo en las calles de El Alto: “Ninjas lustrabotas”, los llaman); que si son reconocidos como lustrabotas serán objeto de escarnios y persecuciones. Que se avergüenzan de su trabajo y de ahí que prefieren ocultar su identidad.

No extraña, pues, que cada dos por tres pueda verse a algún pichón de científico social o de periodista merodeando alrededor de los lustrabotas, haciendo preguntas incisivas del tipo: “¿Te sientes discriminado, amigo?”. Y concluyendo que sí, que los lustrabotas paceños se tapan el rostro para no ser discriminados (dicen los pichones de científicos sociales) y porque se avergüenzan de su trabajo (dicen los pichones de periodistas).

Pero, en todo caso, también podría decirse otra cosa.

#TEXTO COMPLETO

 

Lo que hay

Algunos temas

2010 (1) aborto (1) activismo (1) adolescencia (4) Alaska (1) Alberto Rex González (2) Alex Cox (1) Alex Ross (2) Alfred Jarry (1) alimentación (14) alucinógenos (2) amish (1) anarquismo (1) André Breton (1) animales (1) Anne H. Ehrlich (1) Anthony Giddens (1) antropología (40) Aníbal Ford (1) arqueología (2) arquitectura (1) arte (4) artesanos (1) artículos (8) astronomía (1) autoayuda (1) autobombo (3) azar (1) Azul (1) babosa (1) Bad Religion (1) balances (1) Batman (1) Beatriz Sarlo (1) bebida (1) Benedict Anderson (2) Bicentenario (4) biografía (3) biología (11) blog (5) Bob Geldof (1) Bobby Fuller (1) Bolivia (3) botella (1) Brenda Ann Spencer (1) Buenos Aires (22) Buffy (1) Buick 8 (2) burocracia (1) café (2) calendario (1) Calle Florida (1) calles (9) cambio climático (2) capitalismo (2) carisma (1) carnaval (1) cartel (2) casamientos (1) catolicismo (1) catástrofes naturales (2) Cemento (1) cerebro (3) ceremonias (3) Cervantes (1) Charles Darwin (1) Charles Ives (1) Charles Sanders Peirce (1) chinos (1) choclos (1) cholas (2) cholo (2) churros (1) cielo (1) ciencia ficción (2) ciencias (3) ciencias sociales (1) cine (15) cirugías oculares (1) ciudad (12) clases (1) Claude Lévi-Strauss (2) Clifford Geertz (2) clima (2) Clint Eastwood (1) Coca Cola (2) comics (2) comida rápida (3) comunicación (3) concierto (1) conferencias (1) conocimiento (2) Constitución (1) consumo (3) Copacabana (2) corrección política (1) cosas bizarras (1) costumbres (21) criminología (1) crisis alimentaria (2) Cristóbal Colón (2) crítica cultural (1) crónicas (8) cultura (5) cultura pop (10) Cusco (3) Cuzco (2) César Tiempo (1) dadaísmo (1) Dan Brown (1) Daniel Bell (2) delincuencia (1) demografía (1) deportes (2) derecho (1) desnutrición (1) desviación (4) dialéctica (1) diarios (1) dictadura (1) Diego Maradona (1) dinosaurios (1) Dios (1) discriminación (4) discursos (2) diseño (1) divulgación (5) Domingo Faustino Sarmiento (1) donación (1) Douglas Couper (1) Douglas Coupland (1) Douglas Kellner (1) drogas (1) Drácula (1) década de 1990 (1) ecofascismo (1) ecología (3) economía (5) educación (1) Edward C. Banfield (1) Edward Shils (1) Edwin Mullhouse (1) Emile Durkheim (1) ensayos (1) entrevistas (5) epistemología (1) Ernest Hemingway (2) Ernst Gellner (1) Erving Goffman (1) escritura (3) escuela (1) espacio público (2) espectáculo (2) estado (1) estudios culturales (19) estudios de género (2) etnocentrismo (1) etnografía (6) evolución (5) exclusión (1) experiencia (1) explosión demográfica (1) explotación (1) extraterrestres (1) Facebook (2) fast food (3) feminismo (2) ferias (1) Festival cervantino (1) festividades (10) fiestas (12) filosofía (12) Flashforward (1) Flema (2) folklore (2) forenses (1) fotografía (11) fotos (7) Francia (2) Fredric Jameson (2) Friedrich Engels (1) funerales (2) física (1) fósiles (1) fútbol (6) Gabo Ferro (1) Gabriel García Márquez (1) Gary Gilmore (1) gastronomía (8) gate-crashing (2) George Orwell (1) globalización (2) gramática (4) Gregory Bateson (2) Gregory House (2) Greil Marcus (1) griegos (1) guerra (1) Guy Debord (4) géneros (1) Haití (1) hegemonía (1) Henri Lefebvre (1) Heriberto Muraro (1) hinduismo (1) historia (23) historia de las ciencias (3) historieta (1) homosexualidad (2) homínidos (2) hoteles (1) Howard Becker (3) Hunter S. Thompson (1) Iluminismo (1) incas (2) incertidumbre (1) industría (1) industría cultural (15) indígenas (4) infancia (8) infoentretenimiento (1) informática (2) inmigración (6) interaccionismo (1) interjecciones (1) interpretación (3) inventos (3) Isaac Newton (1) Italo Calvino (1) J. D. Salinger (1) Jack Bauer (1) Jack Kerouac (1) James Clifford (3) jazz (1) Jazz al Fin (1) JCVD (1) Jean-Claude Van Damme (1) John Bate (1) John Berger (1) John Locke (1) John Rambo (1) Jorge Luis Borges (4) Jujuy (2) Julio Sosa (1) juventud (3) Karl Marx (1) Katherine Sophie Dreier (1) Kirchner (1) La Naranja Mecánica (1) La Paz (1) lectura (2) lenguaje (2) leyendas (3) leyes (1) librerias (1) libros (18) libros digitales (2) lingüística (12) literatura (23) Lost (1) Luján (3) lustrabotas (1) Machu Picchu (1) Madhouse (1) malas palabras (1) Malcom McLaren (1) malnutrición (1) Mantecol (1) Manuel Puig (1) mar (1) Margaret Mead (1) Mario Levrero (1) Marvin Harris (1) marxismo (5) Mary Catherine Bateson (1) Mary Douglas (1) matemática (5) Maurice Blanchot (1) Max Weber (1) McDonald's (3) Medicina (10) medio ambiente (4) medios (11) memoria (4) mendigos (2) mercado (8) Michael Crichton (1) Michael Taussig (1) Michel de Certeau (1) Milla Jovovich (1) mitos (2) moda (2) monumentos (1) movimientos sociales (1) mujer (1) Mundial Sudáfrica 2010 (2) muros (1) museos (4) musicología (2) música (11) nacionalismo (5) narrativa (1) Navidad (3) Nelson Mandela (1) Nerds All Star (3) neurología (3) niñez (1) Noam Chomsky (1) noche (1) nombres (1) Nome (1) norte argentino (1) nutrición (2) Obelisco (1) objetos (3) oculista (1) odontología (1) ojos (1) ONG (2) orientalismo (1) Orquesta Sinfónica Nacional (2) ortografía (2) ovnis (1) Palitos de la Selva (1) palomas (2) París (1) patafísica (1) Patagonia (1) Paul Feyerabend (1) Paul R. Ehrlich (1) Pepsi (1) percepción (1) Peregrinación a Luján (2) periodismo (11) perros (2) Perú (4) Pierre Bourdieu (1) piqueteros (2) piratería (1) pizza (2) Pizza Ugi's (2) plantas carnívoras (1) plazas (1) población (1) pobreza (4) poder (3) poesía (2) Polenta con pajarito (1) política (8) popular (2) posindunstrial (1) posmodernidad (2) postrabajo (2) PowerPoint (1) pragmatismo (1) Primera Guerra Mundial (1) prohibición (1) prostitución (1) publicaciones (9) publicidad (5) Puerto Madero (1) punk (7) Pyotr Tchaikovsky (1) pájaros (1) Quentin Tarantino (1) química (2) racismo (1) Ralf Dahrenford (1) Ramón Falcón (1) Raymond W. Firth (1) raza (2) Raúl Castells (1) recuerdos (1) religión (10) Repo man (1) reseñas (2) retórica (1) revolución (1) Ricardo Rojas (1) Ricky Espinosa (1) Ricky Martin (1) riesgo social (2) rock (5) Roland Barthes (2) romanos (1) rutas (1) Río Gallegos (1) Salta (1) salud (5) Sandro (3) semiología (10) series (1) Sex Pistols (1) sexo (3) Sheraton (1) Sherlock Holmes (1) siglas (1) signo (1) Silvina Ocampo (1) Simón Radowitzky (1) sindicatos (1) sitio web (4) slash films (1) Slow food (3) sociedad (1) sociolingüística (1) sociología (22) sol (1) sonidos (1) Spider-man (1) Stephen King (6) Streets of fire (1) Stéphani Lacombe (1) superhéroes (2) Superman (1) supermercados (4) sur de la ciudad (3) surrealismo (1) suvenir (1) SylvesterStallone (1) símbolos (1) tango (1) tecnología (6) televisión (9) tendencias (2) teoría del juego (1) textos (5) The Adverts (1) The Boomtown Rats (1) The Clash (1) The Ramones (2) The Sandman (1) The Slits (1) Theodor Adorno (1) tiempo (3) Tierra (1) Tierra del Fuego (2) Tilcara (1) Titicaca (2) tormenta (1) Tormenta de Santa Rosa (1) trabajo de campo (3) trabajo social (2) tradición (1) traducción (2) transporte (2) tren (2) trivia (2) tránsito (1) turismo (8) Twitter (1) Umberto Eco (3) universidad (2) urbanismo (10) Ushuaia (3) valija (1) vampiros (1) Van Morrison (1) vejez (2) vestimentas (1) viajes (3) Victor Segalen (1) videojuegos (1) villa (1) vintage (1) Virgen (1) Virrey Cevallos (1) Walter Benjamin (1) Wonder Woman (1) Woody Allen (1) zombies (1) zoología (1) Álvaro Yunque (1) ética (1)

Lo tope de lo tope, muñequito

Share it