miércoles 30 de diciembre de 2009

Algo de la felicidad que posee

Llevo un buen rato sentado al costado de la ruta 205, a la vera de donde empieza Cañuelas (o de donde termina, si uno entra por la otra punta, por la estación de trenes que conserva cierto provincianismo fin de siècle). Son unos kilómetros más allá de donde acaba el Gran Buenos Aires y empieza la llanura bonaerense, rica planicie marcada con cicatrices de malones, gauchos y peronistas. Espero el 88, colectivo que me dejará en el pueblucho de Uribelarrea, una veintena de kilómetros más adelante y algunos más tierra adentro. Desde acá veo el hotel-bar donde desayuné, la avenida Libertad ―una calle ancha con varios negocios―, un monolito dando la bienvenida a los automovilistas, quizás tentándolos: “Cañuelas, tierra de oportunidades”.

Nada que hacer más que esperar, dejar correr la imaginación, permitir las conexiones más involuntarias, más efímeras. Pienso en las excusas y en las resignificaciones, en las decisiones mal tomadas y en las decisiones cuyas razones jamás conoceremos. El cielo está despejado, el sol pica la piel mientras avanza hasta la posición que indicará el mediodía, el viento sacude el polvo. A veces se oye el ruido de autos y camiones, otras veces se oye ese ruido de falta de ruido típico de las rutas cuando no pasa ningún vehículo.

Frente a mí hay toda clase de yuyos: están esos cardos con flores amarillas y compactas; ésos que parecen pequeñas margaritas; ésos que simulan largas espigas y que los chicos suelen ponerse en la boca quién sabe por qué. Decisiones que jamás conoceremos: ¿quién resolvió que éstos son “yuyos”, que estas flores no valen ni el esfuerzo de mirarlas? ¿Quién determinó que hay que sacarlas cuando crecen en el jardín en vez de organizar concursos para establecer su excelencia?

Todo retórica: ya sé que no hay un “quién”.

Las otras decisiones son también incógnitas, aunque tengamos buenas historias que las corroboren.

Las buenas historias ―me digo― son artilugios para excusarnos por no haber resuelto las incógnitas.


En esta época del año se imponen las preguntas trascendentales: quiénes somos, dónde vamos, de dónde venimos, con qué propósito. Todo eso.

Sigo la corriente.

Ya ni me acuerdo de por qué me dedico a lo que me dedico, por qué aprendí sobre usos y costumbres de sociedades lejanas y cercanas, sobre los misterios de la genética y la evolución, sobre cómo ver lo que no está en los restos que sí están. Quizás alguna vez lo supe, pero ahora la explicación no sería más que un relato prefabricado, sucio, empañado con estantes de libros y teorías fallidas: sería solo otro cuento, arrojar un dardo en la oscuridad y recién después dibujar el blanco en la pared.

Cuando uno entra a la casa del Destino ―uno de los siete hermanos de The Sandman, comic escrito por Neil Gaiman y publicado entre 1988 y 1996― descubre que frente a sí tiene todo un laberinto. Pero cuando avanza y mira hacia atrás, sólo ve una línea recta.

Esa línea recta son las decisiones que ha tomado a lo largo de su vida.

Los “cómo llegué a este punto” son siempre historias relatadas desde el laberinto, cuando ya hay una línea recta por detrás; cuando tenemos una historia que contar; cuando estamos a salvo; cuando poseemos un pasado que perder mucho más valioso que un futuro por ganar.

Pero quizás estos sean sólo divagues provocados por el sol y la espera. Puedo decir, sí, que lo que hago (lo que sea que hago) siempre sirvió de pretexto: para pasar el día tirado en la cama leyendo (“estoy examinando bibliografía”), para salir a vagabundear con rumbo desconocido (“estoy haciendo trabajo de campo”). Es un pretexto para estar solo, para holgazanear, para posponer responsabilidades, para que las noches sigan siendo más largas que los días, para vivir la vida de la manera en que uno quiere vivirla y no de la manera en que se supone que debe hacerlo por pertenecer a determinada franja social, etaria, económica, profesional. Un pretexto para seguir explorando el laberinto en lugar de pavonearse con la línea que va quedando atrás.

En el prólogo de la novela gráfica The Sandman: Endless nights (2003), Gaiman escribió: “El rey de los sueños aprende que uno debe cambiar o morir, y entonces toma una decisión”. Y acto seguido escucho que alguien dice: “Este año aprendí que las cosas no siempre resultan como uno quisiera, pero que en algún momento tiene que decidir que ya fue suficiente; que hay que seguir adelante”.

Le pongo mute.

#TEXTO COMPLETO

 

Lo que hay

Algunos temas

2010 (1) aborto (1) activismo (1) adolescencia (4) Alaska (1) Alberto Rex González (2) Alex Cox (1) Alex Ross (2) Alfred Jarry (1) alimentación (14) alucinógenos (2) amish (1) anarquismo (1) André Breton (1) animales (1) Anne H. Ehrlich (1) Anthony Giddens (1) antropología (40) Aníbal Ford (1) arqueología (2) arquitectura (1) arte (4) artesanos (1) artículos (8) astronomía (1) autoayuda (1) autobombo (3) azar (1) Azul (1) babosa (1) Bad Religion (1) balances (1) Batman (1) Beatriz Sarlo (1) bebida (1) Benedict Anderson (2) Bicentenario (4) biografía (3) biología (11) blog (5) Bob Geldof (1) Bobby Fuller (1) Bolivia (3) botella (1) Brenda Ann Spencer (1) Buenos Aires (22) Buffy (1) Buick 8 (2) burocracia (1) café (2) calendario (1) Calle Florida (1) calles (9) cambio climático (2) capitalismo (2) carisma (1) carnaval (1) cartel (2) casamientos (1) catolicismo (1) catástrofes naturales (2) Cemento (1) cerebro (3) ceremonias (3) Cervantes (1) Charles Darwin (1) Charles Ives (1) Charles Sanders Peirce (1) chinos (1) choclos (1) cholas (2) cholo (2) churros (1) cielo (1) ciencia ficción (2) ciencias (3) ciencias sociales (1) cine (15) cirugías oculares (1) ciudad (12) clases (1) Claude Lévi-Strauss (2) Clifford Geertz (2) clima (2) Clint Eastwood (1) Coca Cola (2) comics (2) comida rápida (3) comunicación (3) concierto (1) conferencias (1) conocimiento (2) Constitución (1) consumo (3) Copacabana (2) corrección política (1) cosas bizarras (1) costumbres (21) criminología (1) crisis alimentaria (2) Cristóbal Colón (2) crítica cultural (1) crónicas (8) cultura (5) cultura pop (10) Cusco (3) Cuzco (2) César Tiempo (1) dadaísmo (1) Dan Brown (1) Daniel Bell (2) delincuencia (1) demografía (1) deportes (2) derecho (1) desnutrición (1) desviación (4) dialéctica (1) diarios (1) dictadura (1) Diego Maradona (1) dinosaurios (1) Dios (1) discriminación (4) discursos (2) diseño (1) divulgación (5) Domingo Faustino Sarmiento (1) donación (1) Douglas Couper (1) Douglas Coupland (1) Douglas Kellner (1) drogas (1) Drácula (1) década de 1990 (1) ecofascismo (1) ecología (3) economía (5) educación (1) Edward C. Banfield (1) Edward Shils (1) Edwin Mullhouse (1) Emile Durkheim (1) ensayos (1) entrevistas (5) epistemología (1) Ernest Hemingway (2) Ernst Gellner (1) Erving Goffman (1) escritura (3) escuela (1) espacio público (2) espectáculo (2) estado (1) estudios culturales (19) estudios de género (2) etnocentrismo (1) etnografía (6) evolución (5) exclusión (1) experiencia (1) explosión demográfica (1) explotación (1) extraterrestres (1) Facebook (2) fast food (3) feminismo (2) ferias (1) Festival cervantino (1) festividades (10) fiestas (12) filosofía (12) Flashforward (1) Flema (2) folklore (2) forenses (1) fotografía (11) fotos (7) Francia (2) Fredric Jameson (2) Friedrich Engels (1) funerales (2) física (1) fósiles (1) fútbol (6) Gabo Ferro (1) Gabriel García Márquez (1) Gary Gilmore (1) gastronomía (8) gate-crashing (2) George Orwell (1) globalización (2) gramática (4) Gregory Bateson (2) Gregory House (2) Greil Marcus (1) griegos (1) guerra (1) Guy Debord (4) géneros (1) Haití (1) hegemonía (1) Henri Lefebvre (1) Heriberto Muraro (1) hinduismo (1) historia (23) historia de las ciencias (3) historieta (1) homosexualidad (2) homínidos (2) hoteles (1) Howard Becker (3) Hunter S. Thompson (1) Iluminismo (1) incas (2) incertidumbre (1) industría (1) industría cultural (15) indígenas (4) infancia (8) infoentretenimiento (1) informática (2) inmigración (6) interaccionismo (1) interjecciones (1) interpretación (3) inventos (3) Isaac Newton (1) Italo Calvino (1) J. D. Salinger (1) Jack Bauer (1) Jack Kerouac (1) James Clifford (3) jazz (1) Jazz al Fin (1) JCVD (1) Jean-Claude Van Damme (1) John Bate (1) John Berger (1) John Locke (1) John Rambo (1) Jorge Luis Borges (4) Jujuy (2) Julio Sosa (1) juventud (3) Karl Marx (1) Katherine Sophie Dreier (1) Kirchner (1) La Naranja Mecánica (1) La Paz (1) lectura (2) lenguaje (2) leyendas (3) leyes (1) librerias (1) libros (18) libros digitales (2) lingüística (12) literatura (23) Lost (1) Luján (3) lustrabotas (1) Machu Picchu (1) Madhouse (1) malas palabras (1) Malcom McLaren (1) malnutrición (1) Mantecol (1) Manuel Puig (1) mar (1) Margaret Mead (1) Mario Levrero (1) Marvin Harris (1) marxismo (5) Mary Catherine Bateson (1) Mary Douglas (1) matemática (5) Maurice Blanchot (1) Max Weber (1) McDonald's (3) Medicina (10) medio ambiente (4) medios (11) memoria (4) mendigos (2) mercado (8) Michael Crichton (1) Michael Taussig (1) Michel de Certeau (1) Milla Jovovich (1) mitos (2) moda (2) monumentos (1) movimientos sociales (1) mujer (1) Mundial Sudáfrica 2010 (2) muros (1) museos (4) musicología (2) música (11) nacionalismo (5) narrativa (1) Navidad (3) Nelson Mandela (1) Nerds All Star (3) neurología (3) niñez (1) Noam Chomsky (1) noche (1) nombres (1) Nome (1) norte argentino (1) nutrición (2) Obelisco (1) objetos (3) oculista (1) odontología (1) ojos (1) ONG (2) orientalismo (1) Orquesta Sinfónica Nacional (2) ortografía (2) ovnis (1) Palitos de la Selva (1) palomas (2) París (1) patafísica (1) Patagonia (1) Paul Feyerabend (1) Paul R. Ehrlich (1) Pepsi (1) percepción (1) Peregrinación a Luján (2) periodismo (11) perros (2) Perú (4) Pierre Bourdieu (1) piqueteros (2) piratería (1) pizza (2) Pizza Ugi's (2) plantas carnívoras (1) plazas (1) población (1) pobreza (4) poder (3) poesía (2) Polenta con pajarito (1) política (8) popular (2) posindunstrial (1) posmodernidad (2) postrabajo (2) PowerPoint (1) pragmatismo (1) Primera Guerra Mundial (1) prohibición (1) prostitución (1) publicaciones (9) publicidad (5) Puerto Madero (1) punk (7) Pyotr Tchaikovsky (1) pájaros (1) Quentin Tarantino (1) química (2) racismo (1) Ralf Dahrenford (1) Ramón Falcón (1) Raymond W. Firth (1) raza (2) Raúl Castells (1) recuerdos (1) religión (10) Repo man (1) reseñas (2) retórica (1) revolución (1) Ricardo Rojas (1) Ricky Espinosa (1) Ricky Martin (1) riesgo social (2) rock (5) Roland Barthes (2) romanos (1) rutas (1) Río Gallegos (1) Salta (1) salud (5) Sandro (3) semiología (10) series (1) Sex Pistols (1) sexo (3) Sheraton (1) Sherlock Holmes (1) siglas (1) signo (1) Silvina Ocampo (1) Simón Radowitzky (1) sindicatos (1) sitio web (4) slash films (1) Slow food (3) sociedad (1) sociolingüística (1) sociología (22) sol (1) sonidos (1) Spider-man (1) Stephen King (6) Streets of fire (1) Stéphani Lacombe (1) superhéroes (2) Superman (1) supermercados (4) sur de la ciudad (3) surrealismo (1) suvenir (1) SylvesterStallone (1) símbolos (1) tango (1) tecnología (6) televisión (9) tendencias (2) teoría del juego (1) textos (5) The Adverts (1) The Boomtown Rats (1) The Clash (1) The Ramones (2) The Sandman (1) The Slits (1) Theodor Adorno (1) tiempo (3) Tierra (1) Tierra del Fuego (2) Tilcara (1) Titicaca (2) tormenta (1) Tormenta de Santa Rosa (1) trabajo de campo (3) trabajo social (2) tradición (1) traducción (2) transporte (2) tren (2) trivia (2) tránsito (1) turismo (8) Twitter (1) Umberto Eco (3) universidad (2) urbanismo (10) Ushuaia (3) valija (1) vampiros (1) Van Morrison (1) vejez (2) vestimentas (1) viajes (3) Victor Segalen (1) videojuegos (1) villa (1) vintage (1) Virgen (1) Virrey Cevallos (1) Walter Benjamin (1) Wonder Woman (1) Woody Allen (1) zombies (1) zoología (1) Álvaro Yunque (1) ética (1)

Lo tope de lo tope, muñequito

Share it