
No hay que casarse. Las estadísticas dicen que el 40% de los casamientos terminan en divorcios (aunque no siempre hay que confiar en las estadísticas). En su libro I Don't: A Contrarian History of Marriage, Susan Squire (que ha trabajado en publicaciones como The New York Times Magazine, New York y The Washington Post) dice que no hay que sorprenderse, ni de los divorcios ni de las relaciones que terminan con platos estrellándose contras la paredes. ¿Por qué? Porque no hay ni un solo principio coherente detrás de la institución del matrimonio moderno.
Lo que llamamos “matrimonio”, sostiene Squire, tiene raíces cristianas destinadas a regular la procreación, limitar el deseo sexual (especialmente el femenino) y, en épocas más recientes, celebrar el amor y esas cosas ñoñas. ¿Será así?
Acá hay una buen resumen del libro, publicado en el New York Times.
Acá, una entrevista con Susan Squire sobre el libro.
domingo 7 de septiembre de 2008
¿Por qué existe el matrimonio?
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