
El año pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó incluir la circuncisión masculina como método de prevención para reducción la difusión del VIH. Investigaciones en diferentes regiones de África demostraron que la circuncisión reducía a la mitad la tasa de infección en hombres heterosexuales. Esto lleva a encontrar, dice un informe de la Universidad de Cornell conocido en estos días, formas más baratas y seguras de hacer dicha circuncisión.
Hay varias razones por las cuales la circuncisión puede proteger frente a infección del VIH. Células específicas en el prepucio pueden ser objetivos potenciales para la infección del SIDA. Además, la piel bajo el prepucio se hace menos sensible y se reduce la probabilidad de que sangre, disminuyendo así el riesgo de infección después de la circuncisión.
Cuando el SIDA empezó a surgir por primera vez en África, los investigadores notaron que los hombres circuncidados parecían estar en menor riesgo de infección, pero no era claro que esto fuera el resultado de diferencias en el comportamiento sexual.
A fines de encontrar formas más seguras y rápidas de hacer la circuncisión, se está poniendo a prueba el ShangRing, un nuevo método consistente en dos anillos de plástico que hacen un sándwich sobre el prepucio, permitiendo un corte limpio, sin sutura y con un mínimo sagrado. Utilizando anestesia local, la técnica permite completar la operación en cinco minutos, tiempo sustancial comprado con los veinte o treinta minutos del método tradicional. El paciente permanece con el dispositivo durante una semana, luego se quita y no hay necesidad de suturar.
Acá la gacetilla completa de la Universidad de Cornell.
