“Intelectual” es una palabra de una imprecisión escandalosa. Palabra fea, casi tan fea como “famoso”. Pero, si por arte de magia, la palabra “intelectual” dejara de lado su ambigüedad, su ñoñez y el aura de idiotez que rodea a muchos de quienes se atribuyen dicho rol, entonces la ensayista Beatriz Sarlo calificaría sin dudas para el puesto de intelectual-más-importante-de-Argentina. Un placer escucharla o leerla, en serio.
Como muestra basta un botón. Acá hay una entrevista en Ñ y acá hay una entrevista en ADN, ambas centradas en el reciente conflicto agrario y en el papel de los así llamados “intelectuales” que corrieron a chupar las medias del matrimonio presidencial.
¡Bonus! Siguiendo con la costumbre de señalar que hay mala gente colgando libros para que los infractores descarguen gratis, diremos que acá está el muy recomendable Siete ensayos sobre Walter Bejamin. De nada.